Winslow Homer, Prisoners from the Front, 1866
Óleo de Winslow Homer que muestra a un grupo de prisioneros confederados rindiéndose ante un oficial unionista © The Metropolitan Museum of Art

Tras cuatro años de combates, la Guerra Civil de los EE UU (1861-1865) dejó más de un millón de muertos —el tres por ciento de la población del país— y una crisis económica nunca antes conocida en el territorio derrotado, cuyos habitantes perdieron casi la mitad de su poder adquisitivo. Al hilo de los 150 años del inicio de la contienda, que enfrentó a los estados mayoritarios de la Unión contra los once secesionistas Estados Confederados de América —contrarios a la esclavitud los primeros y partidarios los segundos—, se acaba de inaugurar la primera exposición temática que ahonda en la influencia sobre el arte del sangriento conflicto.

The Civil War and American Art (La Guerra Civil y el arte estadounidense) está organizada por el Smithsonian American Art Museum de Washington. Fue inagurada el 16 de noviembre, estará en cartel hasta el 28 de abril de 2013 y luego, entre el 21 de mayo y el 2 de septiembre, será exhibida en el MET de Nueva York. Es la primera exposición organizada con tanta ambición sobre el tema: se muestran 75 piezas directamente inspiradas en la guerra.

Solo obras realizadas durante la guerra

La conclusión que se obtiene de la exposición, que sólo muestra obras realizadas durante el conflicto, es decir, cuando sus consecuencias eran más notables en tragedia y dramatismo y cuando no estaba claro qué bando obtendría la victoria y cuánto duraría la sangría, es que la guerra tuvo una notable influencia en los artistas plásticos estadounidenses, quienes, como apuntan los organizadores, nunca más pudieron ver al héroe con una mirada romántica y a las batallas como "aventuras galantes".

Una foto de Gettysburg fue la primera que mostró cadáveres de modo explícito Las fotografías, por otra parte, fueron empleadas por primera vez en el país para documentar la realidad de las operaciones y su reguero de fatalidades y llevaron a los hogares la verdad sin mediación del enfrentamiento. Algunos de los primeros reporteros de los EE UU —Alexander Gardner, Timothy H. O’Sullivan (cuya foto La cosecha de la muerte mostró por primera vez de modo explícito tras la batalla de Gettysburg, en 1863, cadáveres de soldados) y George Barnard— transmitieron las matanzas y la destrucción de una forma tan clara que las imágenes tuvieron un impacto "visceral e inmediato" sobre la sociedad.

Nunca más un 'nuevo Edén'

Los pintores más importantes de la época tampoco se sustrajeron a lo que estaba sucediendo. Artistas que ya gozaban de gran renombre, como Winslow Homer, Eastman Johnson, Frederic Church y Sanford Gifford, dejaron de pintar marinas o paisajes de elevado romanticismo, abandonaron los ideales vernaculistas e introdujeron tonos obscuros y un sentimiento de ansiedad al abordar obras relacionadas directa o indirectamente con la destrucción causada por los combates, la pobreza y el hambre. Homer y Johnson, por ejemplo, trataron por primera vez temas humanistas como la emancipación y la reconciliación, mientras que Church y Gifford propusieron que se dejase de considerar a los EE UU como un "nuevo Edén".

La respuesta de los creadores ante una gran crisis nacional “Los grandes artistas respondieron al sentimiento global del país durante el grave conflicto interno y la exposición permite entender el poderoso efecto emocional y colectivo de los sucesos de la guerra", dice Elizabeth Broun, del equipo directivo del Smithsonian American Art Museum. Para la comisaria de la muestra, Eleanor Jones Harvey, la importancia de The Civil War and American Art reside en que transmite la "respuesta" de los creadores "ante una gran crisis nacional" que llevó a la necesidad de "reiventar" los ideales de los fundadores de la nación. "Los paisajes y retratos otorgan voz a los ideales y preocupaciones de los ciudadanos durante la guerra que ha sido llamada la Segunda Revolución".

En su habitualmente exquisita línea de trabajo de producción, el Smithsonian ofrece una vasta alternativa sobre la exposición para los usuarios de Internet. El museo tiene online una galería con todas las obras, un trailer en YouTube, una cuenta de Twitter, un set de fotos en Flickr, una detallada línea de tiempo, material para profesores y visitas escolares, un blog y transmitió por web las sesiones de un simposio de expertos que hablaron sobre la exposición.