'Augusta Vane, 2012'
'Augusta Vane', acrílico del artista neozelandés Peter Stichbury - Tracy Williams, Ltd. New York

Peter Stichbury (Auckland - Nueva Zelanda, 1969) pinta acrílicos de hombres y mujeres de mirada vidriosa, sin emociones. Viven ensimismados mientras lucen las proporciones canónicas de su rostro. La ropa y los complementos son sencillos, pero indican que nada les falta. Sin embargo, no parecen sentirse afortunados.

Superfluous Man (Hombre supérfluo), en la galería Tracy Williams, Ltd. de Nueva York hasta el 22 de diciembre, es una muestra de los trabajos más recientes del artista neozelandés, que combina en sus acrílicos la belleza fría de las pasarelas de moda con elementos románticos, psicológicos y sociológicos.

El título de la exposición es una referencia a un arquetipo literario popularizado a mediados del siglo XIX por escritores rusos como Alexander Pushkin e Ivan Turgenev. El personaje, heredero del héroe byroniano, es aristócrata, goza de una buena situación económica y  es inteligente, pero tenerlo todo en la vida lo ha convertido en un ser indolente que en algunos casos tiende a la destrucción.

Cinismo y angustia existencial

El cinismo y la angustia existencial se unen al aburrimiento del hombre supérfluo, que a pesar de no tener preocupaciones ni impedimentos para llevar una vida plena, desperdicia el tiempo sin una función concreta ni un rol con el que realizarse personalmente.

La galería establece un paralelismo con la actualidad: "Hoy, el foco puesto sobre el logro y las metas determinadas por factores externos pueden conducir también a esa sensación de no estar consiguiendo nada significativo. El factor alienante difiere, claro, pero el efecto sobre el sujeto es similar".

Con la inexpresión, Stichbury rompe con la idea tradicional del retratoLa introspección es un mecanismo de adaptación para los personajes de Stichbury, que no se sienten partícipes de su entorno. El artista se considera un "pintor social" que retrata procesos psicológicos en tensión con el ideal de apariencia perfecta que imponen la publicidad, la moda y los medios de comunicación. La inexpresión provoca que la idea tradicional de retrato se rompa: Stichbury ilustra un estereotipo y lo personaliza después.