Desahucio en Madrid
Vecinos intentan paralizar un desahucio en Ciudad Lineal (Madrid). JORGE PARÍS

Sube el paro, la Comunidad y los ayuntamientos quitan servicios, las familias se empobrecen... Pero, entre tanta noticia negativa, aún hay razones para el optimismo: los madrileños se unen cada vez más para defender sus derechos y elevar sus quejas.

El asociacionismo vecinal nacido en los años 80 se había estancadoDesde 2007 (año previo a la crisis) se han creado en la región 4.458 asociaciones, lo que supone un incremento del 23,6% en cinco años (ahora hay 23.314), según datos de finales de agosto del Registro de Asociaciones regional, facilitados por la Consejería de Presidencia y Justicia.

Los sociólogos consideran este lustro como una de las épocas con más actividad social en Madrid. "Estamos en los años con más asociacionismo que se recuerdan, equiparable al movimiento vecinal de los años ochenta", explica el sociólogo Juan Díez Nicolás. Por su parte, el coordinador del área de Ciudadanía del Colegio de Sociólogos, Ramón de Marcos, bautiza a este lustro como "los años del despertar social".

Grupos de auxilio social

El denominador común de los nuevos colectivos ciudadanos es el estallido de la crisis y la sensación de que la clase política no soluciona los problemas. "La Administración no da respuestas a los ciudadanos, así que a la gente no le queda más remedio que unirse para coger fuerza y presentar las peticiones a los políticos", dice De Marcos.

Las entidades prestan ayuda para acceder a servicios públicos que están siendo recortadosDe hecho, los grupos que más han crecido son los "filantrópicos y asistenciales" (un 46,2% más que en 2007). En esta categoría entran organizaciones dedicadas a ayudar a inmigrantes, a atender enfermos o a auxiliar a familias sin recursos.

"Igual que hay más gente que necesita ayuda, hay más personas dispuestas a echarles una mano", asegura Díez Nicolás. "Estas entidades prestan servicios que antes eran públicos, pero que ahora son de difícil acceso. Es una forma de suplir las carencias de la Administración en época de recortes", añade De Marcos.

También se disparan las entidades "culturales e ideológicas" (un 27,6% más), surgidas al calor del movimiento indignado y el 15-M. "Cuando dicen que baja la participación no es verdad. Lo que pasa es que la gente está harta de los dogmas de los partidos, y buscan otras formas de participación cívica", reivindica Díez Nicolás.

"El efecto 15-M fue un revulsivo"

"La falta de recursos provoca un deterioro de los servicios públicos y los barrios se degradan. Incluso nacen grupos en zonas sin tradición de unión, como El Pardo", explica el presidente de la Federación Regional de Vecinos (FRAVM), Ignacio Murgui, que también participa en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) o en Eurovegas No. "Sin olvidar el 15-M, que fue todo un revulsivo".

Consulta aquí más noticias de Madrid.