La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) acoge desde este miércoles, día 3, una exposición itinerante que conmemora el 125 aniversario de los danzantes de Tauste y los dulzaineros de Estella en la capital aragonesa, donde asombraron a todos los zaragozanos y visitantes durante las Fiestas del Pilar de 1887.

Con motivo de esta efeméride se ha elaborado una exposición itinerante y un programa de actividades para esta conmemoración, buscando reconocer y valorar la relación histórica existente entre los danzantes de Tauste, los dulzaineros de Estella y la ciudad de Zaragoza.

La exposición incluye cuadros, fotografías, libros, referencias inéditas, instrumentos musicales, manuscritos de diferentes autores y varias proyecciones documentales muestran el deseo de hacer visible la realidad de este antiguo vínculo.

La muestra, que se instalará en el 4º Espacio Cultural, estará acompañada de una charla-presentación del libro 'El dance de Tauste y los dulzaineros de Estella en las Fiestas del Pilar de 1887', que tendrá lugar el viernes, 5 de octubre, a las 19.30 horas, en la Sala de Música del Palacio de Sástago y la actuación de los danzantes el día 10 de octubre.

'125 años del dance en Tauste y de los dulzaineros de Estella en Zaragoza' se inaugurará este miércoles, a las 20.00 horas, en la sala del 4º Espacio Cultural de la DPZ (Plaza España, 2). El acto estará presidido por el diputado delegado de Cultura de la DPZ, José Manuel Larqué; el alcalde de Tauste, Miguel Angel Francés; y el comisario de la exposición, Joaquín Cebamanos.

La muestra está organizada por la Diputación Provincial de Zaragoza, la Asociación Cultural Grupo Danzantes de Tauste y el Ayuntamiento de Tauste. Se podrá contemplar también en Estella (Navarra), en la Casa de Cultura del 9 al 20 de noviembre, y en Tauste, del 21 al 30 de diciembre.

Trece días en las fiestas

Durante trece días de octubre de 1887 los danzantes de Tauste acompañados por los dulzaineros de Estella participaron en las fiestas del Pilar de Zaragoza obteniendo un resonado éxito. Tal y como refleja la prensa de la época, las actuaciones por calles, plazas y ante las máximas autoridades de la ciudad causaron gran asombro y admiración, explica la DPZ en un comunicado.

Como una más de las actuaciones del ciclo pilarista, los bailadores taustanos acudieron a la capital del Ebro a cambio del viaje y la estancia. La única remuneración que consiguieron, además de una simbólica gratificación del ayuntamiento, fue tras pasar la cajeta y recibir la voluntad de los presentes al finalizar cada una de sus intervenciones.

Para los danzantes, la posibilidad de actuar en Zaragoza surgió como una oportunidad ante las carencias económicas de la época. Para los zaragozanos, "su iniciativa se convirtió en la constatación definitiva del singular carácter espectacular de la representación taustana".

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