Contra el fraude
Los inspectores reclaman que aumenten los recursos humanos y materiales para luchar contra el fraude. GTRES

España deberá pagar a lo largo del año que viene 38.590 millones de euros en intereses de la deuda pública. Son más de 105 millones al día, de media; una cifra que ahoga las cuentas públicas y neutraliza en gran parte los esfuerzos y recortes emprendidos desde mayo de 2010 para reducir el déficit. Esta cifra, sin embargo, se obtendría este mismo año, sin subir ningún impuesto, solo equiparando la tasa de fraude fiscal a la media europea (en torno al 13%).

La recaudación del Estado aumentaría en unos 38.500 millones de euros si la tasa española de economía sumergida –que actualmente supone el 23% del PIB, unos 244.000 millones– se redujera en 10 puntos y se homologara a la Europa de los 15, según los cálculos elaborados por el sindicato de técnicos de Hacienda Gestha. El colectivo de subinspectores, que agrupa a unas 8.000 personas, propone entre otras cosas que se cambie la ley para que puedan investigar "las grandes bolsas de fraude".

La evasión fiscal de las grandes fortunas y empresas supone el 72% del total Y es que la evasión fiscal de las grandes fortunas y grandes empresas supone el 72% del fraude en España, y alcanza los 42.000 millones de euros al año. Son la parte más grande del pastel, y sin embargo solo uno de cada cuatro inspectores y subinspectores se dedica a fiscalizarlos, tal como denuncia Gestha. Y va a peor, a la vista de los PGE.

Pese al anuncio del ministro Cristóbal Montoro de que la lucha contra el fraude fiscal sería una de las partidas que no se reducirían en los Presupuestos Generales del Estado para 2013, lo cierto es que la Agencia Tributaria dispondrá de un presupuesto un 7,7% menor el año que viene. La plantilla, así, se verá reducida en más de 200 empleados. El Gobierno espera que el fisco, sin embargo, realice un 10% más de inspecciones y recaude unos 9.130 millones, un incremento del 11,74% respecto a este año.

El recorte aplicado en Hacienda no es el único de unos Presupuestos marcados por el aumento disparado de la deuda y la reducción del gasto. 20 minutos analiza algunas de las principales novedades en las cuentas públicas del año que viene.

Los PGE de 2013

Caen las prestaciones por desempleo. El Gobierno destinará 26.696 millones de euros para costear las prestaciones por desempleo, un 6,3% menos que este año, y eso que pese a sus propias previsiones, la tasa de paro no va a descender, sino que se mantendrá en los actuales niveles. Eso sí, esperan que 72.500 personas pierdan su derecho a prestación. Además, las cuentas públicas reflejan que la ayuda de 400 euros para parados de larga duración a los que se les acaba la prestación –el llamado plan Prepara– se extinguirá en febrero y no se prevé ninguna prórroga del mismo.

La política educativa sufrirá un recorte general del 14,4% Crecen los beneficios fiscales. El Estado dejará de ingresar hasta 38.986 millones debido a los «beneficios fiscales», aquellas desgravaciones o deducciones que ciudadanos y empresas pueden aplicarse al pagar sus impuestos. La mayoría de estas exenciones se aplicarán en el IVA –unos 16.000 millones–, seguidas por otros 7.000 millones que se aplicarán por el fomento del trabajo.

Sí se recortan las becas. El pasado jueves, el Gobierno proclamó que las becas eran, junto a deuda y pensiones, las tres únicas partidas que aumentaban en los Presupuestos. No era verdad, al menos en parte. El programa de becas y ayudas a estudiantes dispondrá de un 3,8% menos en total, si bien "las más representativas" (universitarias y no universitarias) han aumentado un 2,4%. La política educativa sufrirá un recorte general del 14,4%, si bien el secretario de Estado de Hacienda, Antonio Beteta, emplazó a las autonomías a priorizar su gasto en esta partida y en sanidad (que en los PGE cae también un 22,6%).

Se dispara el déficit. Las ayudas a la banca han supuesto una nueva revisión de las cifras de déficit del Estado tanto en 2011 –llega al 9,44%– como en 2012 –7,4%–.

Deuda pública en máximos. El desfase en las cuentas públicas y el rescate financiero dispararán también los niveles de deuda pública, que en 2013 llegará a suponer el 90,5% del PIB español. Para afrontar todos los pagos, España deberá pedir más de 200.000 millones a lo largo del año que viene.

Caen las infraestructuras. Las inversiones en infraestructuras se reducen un 15,6% el año que viene. Las de ferrocarriles –unos 3.778 millones– y carreteras –1.624– serán las principales partidas.

¿Unas cuentas muy optimistas?

Los Presupuestos Generales del Estado de 2013 están basados en un cuadro macroeconómico "excesivamente optimista", según los expertos consultados por 20 minutos. El escenario contempla una caída del PIB del 0,5%, cuando la inmensa mayoría de organismos internacionales y servicios de estudios auguran caídas por encima del 1%. "Unos Presupuestos mal planificados tienen muchas implicaciones, no solo en el cumplimiento del déficit", opina el catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra, José García Montalvo.