Obama gana terreno
El presidente estadounidense, Barack Obama, quien aspira a la reelección por el Partido Demócrata, saluda durante un mítin en la Universidad de Kent State, el miércoles 26 de septiembre de 2012, en Kent, Ohio (EEUU). EFE/DAVID MAXWELL

Los candidatos a la presidencia de EE UU, el demócrata Barack Obama y el republicano Mitt Romney, volvieron a intercambiar este miércoles ataques a costa de China y la creciente deuda del Gobierno estadounidense, en Ohio, uno de los estados clave en la batalla electoral.

A menos de mes y medio de las elecciones presidenciales de EE UU, el próximo 6 de noviembre, Romney y Obama, que encabeza los sondeos, celebraron diversos actos electorales en Ohio, estado que ambos reconocen como decisivo para vencer.

Romney ahora critica a China (...) tras años beneficiándose

Tras su intervención del martes en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, Obama volvió a centrarse en la política interna con una nueva ronda de ataques contra el pasado de Romney como ejecutivo de grandes empresas favorables a la deslocalización laboral y su "ira recién descubierta" contra China. Es como la historia "del zorro cuidando el gallinero", afirmó Obama en un acto en Bowling Green, sobre las críticas de Romney a China y sus tácticas comerciales.

"Mi oponente ha estado hablando de manera dura sobre China. Dice que va a luchar contra ellos (...) Suena mejor que hablar sobre los años en los que consiguió beneficios con compañías que enviaban trabajos a China", ironizó Obama.

El estado clave de Ohio

Ambos contendientes han reconocido la importancia de quien se imponga en Ohio de cara a la contienda electoral: el candidato que ha salido vencedor en Ohio se ha impuesto en las elecciones presidenciales de EE UU de los últimos 70 años.

El 53% de los encuestados en Ohio votarían por Obama

Es el estado que más veces ha visitado Obama desde que es presidente, 29, y Romney se ha embarcado en una gira en autobús de tres días por Ohio para tratar de acortar la distancia que le saca el presidente, según las encuestas.

Según un sondeo encargado por el diario The New York Times y la cadena CBS de televisión entre el 18 y el 24 de septiembre, divulgada este miércoles, en Ohio el 53% de los encuestados indicó que si las elecciones ocurrieran ahora votarían por el presidente Obama, y el 43% expresó su preferencia por Romney.

Romney se hizo acompañar por la leyenda del golf Jack Nicklaus en el primer mitin del día en Columbus, capital de Ohio, donde criticó las políticas de Obama que han elevado notablemente, según dijo, la deuda del país.

"Cuando Obama accedió a la presidencia teníamos 10 billones de dólares de deuda. Ahora tenemos más de 16 billones de dólares en deuda. Y, si es reelegido, puedo asegurar que serán casi 20 billones en deuda", explicó Romney.

Dos visiones de EE UU

El exgobernador de Massachusetts subrayó que las elecciones de noviembre deciden entre dos visiones muy distintas de EE UU, y apostó por un gobierno "no intrusivo que no aplaste el sueño americano".

No creo que podamos ir muy lejos con líderes que desprecian a casi la mitad de la población 

"Creo sinceramente que el presidente Obama quiere a su país y se preocupa por él, igual que yo. Sin embargo, la diferencia es que yo sé lo que hay que hacer para devolver al país a la senda del crecimiento y la creación de empleo", dijo Romney a mediodía en un segundo acto electoral, esta vez con pequeños empresarios en Bedford Heights, a las afueras de Cleveland.

Por su parte, Obama reincidió en los comentarios del candidato republicano la pasada semana, en un vídeo filtrado, en el que menospreciaba al "47 por ciento" de los ciudadanos que nunca votarían por él porque, afirmó, son "dependientes del Gobierno".

"No creo que podamos ir muy lejos con líderes que desprecian a casi la mitad de la población como un conjunto de víctimas. Cuando viajo por el país no veo un conjunto de víctimas, veo a gente que trabaja muy duro", destacó Obama.

Ambos contendientes se trasladarán mañana a otro de los estados considerados como bisagra, Virginia, que junto con Ohio y Florida constituyen los trofeos más preciados de esta batalla electoral.