Bolsa de Madrid
La pantalla de la Bolsa de Madrid, que refleja la cotización del Ibex-35. Kote Rodrigo / EFE

La prima de riesgo de España, que mide los recelos del mercado ante el país, ha marcado su registro más alto desde el pasado 6 de septiembre al 450 puntos básicos, cuando el Banco Central Europeo (BCE) anunció su intención, hasta ahora incumplida, de comprar deuda soberana. Los mercados, y no solo el Español, han acusado negativamente el efecto de la inestabilidad política y las protestas sociales de España y Grecia.

Así el rendimiento del bono nacional a diez años ha vuelto a superar este miércoles el 6%. Concretamente, poco antes de las 12 horas, el rendimiento del bono nacional a diez años se situaba en el 6,012%, mientras que su homólogo alemán caía hasta el 1,505%. Al final de la sesión, la prima de riesgo española se disparaba hasta los 461 puntos básicos y el bono a diez años en el 6,07%.

No es una buena noticia para Mariano Rajoy, quien en una entrevista con el diario económico The Wall Street Journal (WSJ), explicaba que España no ha decidido si recurrir a los fondos de rescate europeos, pero que  si los intereses que paga el país por financiarse siguen siendo muy altos por mucho tiempo "pueden estar cien por cien seguros de que pediría ese rescate".

Alemania, Finlandia y Holanda dificultan las cosas

Según los analistas, el alza de la prima de riesgo responde a las dudas que ha suscitado en el mercado la actitud de Alemania, Holanda y Finlandia, que se han negado a que el MEDE financie la recapitalización de los bancos, de modo que tendrá que ser cada Estado el que aparezca como garante del dinero que reciba y el que asuma las posibles pérdidas, lo que repercutirá en su deuda pública. Es decir, que será el dinero público el que tendrá que hacer frente a las deudas contraídas por los bancos—se calcula que el rescate bancario costará entre 40.000 y 60.000 millones de euros.

Las pérdidas en Wall Street se recrudecieron durante las protestas en Madrid

Las pretensiones de estos tres países van en contra de lo que acordaron los líderes de la UE este verano, que estuvieron de acuerdo en que que la recapitalización tuviera efecto retroactivo y dejara de contabilizarse como deuda en cuento entrara en funcionamiento el supervisor financiero europeo, eso implicaba además que los países que acudieran al MEDE no tuvieran que garantizar las pérdidas.

Este nuevo giro de Alemania también se ha dejado notar en la Bolsa, que comenzó la sesión cayendo un 2,34%, pero que al cierre acabó perdiendo un 3,92%  y situándose en 7,881 unidades, la cuarta mayor caída del año.

Según aclara el departamento de análisis de Bankinter, en el ánimo de los inversores ha pesado esta mañana la mala sesión vivida en Wall Street, la peor del mes de septiembre, y el cierre en negativo de los mercados asiáticos.

De hecho Wall Street está acusando la crisis de la deuda europea e incluso el clima de descontento social que sufre España, de hecho las pérdidas en el parqué neoyorquino se recrudecieron en las últimas horas de las contrataciones, coincidiendo con la escalada de la tensión en las protestas en Madrid contra las medidas de austeridad del Gobierno.

También acusan los mercados, incluido el español, la situación de inestabilidad generada por las pretensiones soberanistas de Artur Mas, espoleado por el éxito de convocatoria de la Diada, y el clima de tensión y descontento del resto de países europeos que se están aplicando duras medidas de austeridad, como Grecia que este miércoles vive otra jornada de huelga general.

Pero sobre todo han influido los ministros de Finanzas de Alemania, Holanda y Finlandia, que "reabrieron el melón de quién debe asumir los costes de una futura recapitalización directa de la banca por parte del fondo europeo de rescate, MEDE".

Sin noticias del BCE

El pasado 6 de septiembre, el presidente del BCE, Mario Draghi, aseguró que la entidad emprenderá un programa de compra ilimitada de deuda soberana de los países de la zona del euro con dificultades, denominado Transacciones Monetarias Abiertas (Outright Monetary Transactions, OMT, por sus siglas en inglés).

La mera posibilidad de que el BCE anunciara que comprará deuda soberana lograba reducir la prima de riesgo de España desde el entorno de los 500 puntos a los 440, y una vez que el organismo confirmó el anuncio el riesgo país de España ha evolucionado a la baja hasta situarse en torno a 400.

O bien tendrá que drogarse a la fuerza al paciente o bien dejarlo morir

Sin embargo, el BCE no ha procedido aún a comprar deuda soberana en el mercado secundario, y tal y como confirmó este lunes, son ya 28 las semanas que lleva sin efectuar compras.

A esta hay que añadir las dudas que plantean al proceso de recapitalización de la banca las declaraciones de los ministros de Finanzas de Alemania, Finlandia y Holanda, que se mostraron el martes partidarios de que sean los estados los que asuman la petición de ayuda para recapitalizar la banca, lo que incrementará la deuda pública.

Asimismo, el riesgo país de España acusa la incertidumbre sobre la petición formal por parte de España de ayuda a la Unión Europea.

El economista jefe de Saxo Bank, Steen Jakobsen, explica que si España se niega a tomar su medicina —el rescate que solo llega con la "condición" de que se solicite formalmente—, o bien tendrá que "drogarse" a la fuerza al paciente en el plano monetario o bien "dejarlo morir" (impago).