¿qué influye en el precio final?
La tasación de la vivienda es imprescindible para obtener un crédito hipotecario. (Archivo)
La tasación es una operación fundamental, que condiciona temas tan importantes como la hipoteca o el precio final de una vivienda en un contrato de compraventa. Por eso resulta imprescindible conocer cómo se regula, cuánto cuesta y qué factores la determinan.

España es el único país europeo donde la figura del tasador es una categoría profesional. Su principal cualidad debe ser la objetividad para no influir en la valoración, que cuesta entre 200 y 270 euros, según los casos.

"Aunque cada sociedad es independiente, todas deben estar inscritas en el registro del Banco de España", afirma José Luis Estevas-Guilmain, presidente de la Sociedad de Tasación. Este organismo se encarga de regular las actividades de las gestoras y de publicar un modelo de referencia para la tasación.

Cualquier propietario puede pedir una valoración de su casa siempre que lo desee. Sin embargo, algunas veces resulta obligatoria. Si se quiere pedir una hipoteca, por ejemplo, se debe demostrar a través de una tasación que el valor de la casa cubre efectivamente el importe del crédito. En este caso, normalmente es la entidad bancaria la que impone la gestoría que va a realizar la valoración tras un cargo adicional al usuario.

Lo que importa

Superficie total: Es, junto con la ubicación, lo más importante cuando se valora una vivienda.

Ubicación: No es lo mismo comprar una casa en Madrid que hacerlo en Cuenca. Dentro de la misma ciudad, hay también grandes variaciones de precio entre los distintos barrios.

Características: Factores tan diversos como los años de construcción, la altura, las reformas sufridas, la situación en el edificio, su condición de exterior o interior o la orientación pueden marcar la diferencia.

Instalaciones: Una finca con jardines y piscina siempre juega a favor de la vivienda. Sin ir tan lejos, la presencia o no de ascensor en el edificio es muchas veces determinante.

Equipamiento: Todo aquello con lo que cuenta la vivienda en su interior, desde la instalación de gas hasta el mobiliario, puede ir sumando –o restando– valor a la casa.