Javier Serrano y AMaya Iriarte
Javier Serrano y AMaya Iriarte. JORGE PARIS

Hace año y medio que el humo del tabaco desapareció de los bares y restaurantes de toda España. La entrada en vigor de la actual Ley Antitabaco, que prohíbe fumar en todos los espacios públicos cerrados, provocó duros enfrentamientos entre fumadores, no fumadores y hosteleros. De hecho, los empresarios llegaron a advertir de que la ley supondría la pérdida de 200.000 puestos de trabajo.

Una polémica que permanece viva en algunos sectores políticos y empresariales, pero que la población parece haber superado. Casi ocho de cada diez españoles (78%) verían mal que se permitiese de nuevo fumar en bares y restaurantes y el 82% creen "acertada" la decisión de prohibir el tabaco en lugares públicos cerrados, según una encuesta realizada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria en la que se sondeó a 4.000 ciudadanos.

La ley es lógica, por los no fumadores y por los niños

Así opina José Luis Ponce, un camarero de Madrid que lleva 19 años en el gremio. "La gente ya se ha acostumbrado y sale cada vez que quiere echar un cigarro. Han dejado de venir por la situación económica, no porque no puedan fumar", explicó a 20 minutos mientras colocaba las mesas del restaurante donde trabaja. Solo critica que el Gobierno de Zapatero no implantara la ley antes de que empezara la crisis.

La nueva normativa también ha beneficiado a las parejas que no podían ir con sus hijos a bares y restaurantes por culpa del humo. Este es el caso de Cristina y Arturo. Ella es fumadora de toda la vida y él lo dejó hace 25 años. "La ley es lógica, por los no fumadores y por los niños", argumenta Cristina. Para Javier y Amaya –exfumadores desde hace cuatro años– la nueva normativa llevará a mucha gente a dejar de fumar. "Llegará un momento en el que se cansarán de estar todo el tiempo fuera del bar", dicen.

Contra la tabacaleras

Hoy se celebra el Día Mundial Sin Tabaco. Este año la Organización Mundial de la Salud (OMS), bajo el lema "La Interferencia de la Industria del Tabaco", tratará de denunciar las artimañas que utilizan las tabacaleras para debilitar las políticas antihumo en el mundo. El director de la campaña, Douglas Bettcher, las acusó de intentar "atrapar" a grupos cada vez más jóvenes y aumentar el número de mujeres fumadoras en América Latina, Europa y algunas zonas de Asia.

Según la OMS, el consumo de tabaco en el mundo permanece estable, con un 20% de la población mundial que fuma (1.100 millones de personas), aunque entre los hombres la prevalencia es del 38% y del 10% entre las mujeres. Se estima que 300.000 personas en el mundo mueren anualmente por causas relacionadas a su exposición al humo del tabaco y que, de esta cifra, 120.000 son niños menores de cinco años, la mayor parte de ellos en África. En España se registran un total 56.000 muertes al año.

La CE te ayuda a dejar el tabaco

La plataforma virtual iCoach (www.exsmokers.eu), que la Comisión Europea (CE) puso en marcha en 2011, continúa sumando exfumadores a sus filas. Ya hay 168.000 apuntados. Ahora, el portal va a lanzar consejos prácticos para que los fumadores dejen de sentir ansiedad en los viajes en avión y que este paso sea el detonante para abandonar definitivamente el vicio.

Una lucha de cuatro décadas

Años 40, 50 y 60.

El tabaco se asociaba con el glamour y la seducción.

Años 70.

Primeras alertas de que fumar es malo y adictivo.

Años 80.

Comienza el veto al pitillo. España estrena su primera Ley Antitabaco en 1988. Se veta el pitillo en escuelas, hospitales y se limita su consumo en el transporte público, cines, teatros... También se prohíbe su venta a menores de 16 años y se restringe su publicidad.

Años 90.

En 1992 se prohíbe fumar en los vuelos de menos de 90 minutos. En 1999 se veta totalmente en los aviones y se limita más su consumo en los transportes. Ya no se puede fumar en autocares, pero sí en los vagones de fumadores de tren y en la cubierta de los barcos.

A partir del 2000.

El gran salto. En 2006 se prohíbe fumar en el puesto de trabajo. Los bares tuvieron que optar por permitir el tabaco o no. También se acabó con las pocas excepciones en los transportes. En 2011 se acaba con las excepciones y no se puede fumar en ningún espacio público cerrado.