Ilustración sobre una herencia
Viñeta ilustratica de lo que representa una herencia. CARLOS PAN

Han heredado 1.000 millones e irrumpen en tropel al fondo de la lista de los más ricos del planeta. Ahí están los lectores de el mensual junto a chinos forrados por mor de patentes farmacéuticas. Debajo de las Koplovitz y de Amancio Ortega (dueño de Zara).

Son un nutrido grupo de hombres y mujeres dispuestos a recibir una imaginaria herencia para soñar cómo la gastarían. Con excepción de Iván Domínguez, ninguno parece interesado en investigar la procedencia de la pasta. Vaya a ser que descubran un origen turbio y tengan "que heredar la maldita manía de la Justicia de perseguir lo ilegal". A @jaijime lo que le sorprende es saber que tenía un familiar "tan capullín que no repartió el dinero antes".

Unos herederos prefieren echar cuentas y otros, echar a correr Asumida la condición de multimillonarios, unos prefieren echar cuentas y otros, echar a correr sin decir nada a nadie "que la envidia es muy mala", como haría Salmcat.

De entre los que dan la cara como miembros del exclusivo club de los 130.000 millonarios españoles, el único que celebraría haberse convertido en la sexta fortuna del país lo haría invitando a ¿"montaditos"? ¡Por Tío Gilito! Es de esperar que estén rellenos de Cinco Jotas o beluga, al menos. Lo cierto es que no especifica.

Dejar de trabajar

Los que tienen trabajo fijo, un bien codiciado en estos tiempos que corren, estarían encantados de prescindir de él. Ignacio Palacio iría a su empresa para, después de asegurarse "de que saben contar...", indicarles que no "cuenten" con él.

Ir a la oficina tampoco entra en los planes de Pablo Martínez: "Me quitaría de trabajar, crearía un fondo para mis hijos y en algún lugar apartado del mundo construiría una casa pobre para vivir aislado y recibir la visita de mis amigos". Hay a quien encontraría la paz jubilando a otros. Concretamente, "a la señora Merkel y acólitos", pide Isabel González. El siguiente paso es ir al banco. Es hora de negociar fondos de inversión, compra de acciones... no sin antes "reírse en la cara" de ese director de sucursal que ahora se muestra tan atento y aprovechar para "mandarle a...".

Debe dar inmenso placer repartir dinerito cuando a uno le sobra

El manual de la buena vida no incluye hipoteca alguna. Tanto millón heredado da para cancelar la propia y las ajenas: de familiares, de amigos –"qué gustazo", se recrea Alicia Fernández–. Y es que debe dar inmenso placer repartir dinerito cuando a uno le sobra. Mira tú que no lo da tanto cuando uno va 'pelao'. Nadando en la abundancia se prestan a compartir con hermanos que "lo están pasando mal", con padres que se esforzaron por nosotros en el pasado, y con hijos que, asumimos, no van tener precisamente un futuro fácil. Claudia Martínez sería feliz ayudando también a sus "exempleados".

No les sobra un duro, sin embargo, para "políticos" de los que no se fían, "ONG con ánimo de lucro", o "exparejas sentimentales", reconoce Martínez. Los milmillonarios de 'el mensual' son de los que rompen moldes. No acumulan ferraris en los garajes de sus mansiones, ni guardan swarovskis en cajas fuertes. Parecen, más que horteras de urbanización de lujo, la promoción de un máster en responsabilidad social. Sus planes de negocio incluyen empresas "donde los empleados trabajen con sueldos dignos" o cooperativas de parados.

Vivir sin preocupaciones

Las ONG y los investigadores recuperarían todo lo que la crisis les ha quitado. Marisa se dedicaría por completo al arte y viajaría "al país más pobre de África" para abrir pozos de agua y "que nadie se muriese de hambre nunca más". Mario Alberto crearía fundaciones para la esclerosis múltiple y la leucemia. Va a ser cierto que hay vicios inconfesables. No es posible que casi no aparezcan caprichos entre los deseos de los lectores.

Tan solo Atenea se atreve a pedir "un entrenador personal" y Sandra "una mansión de lujo, con sirvientes en una isla privada". El mayor lujo para la mayoría sería disfrutar de una vida larga –Joaquín estaría dispuesto a "dejar de fumar"– y sin preocupaciones a la vista, sabiendo que su futuro y el de los suyos "está asegurado". Pero, ¡ay, queridos lectores!, despierten. El mensual no puede darles esa cantidad de millones, aun así les regala este refrán: "No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita".

Y la próxima pregunta... ¿Cuál es el mejor invento de todos los tiempos?

La actriz Belén Rueda se para unos segundos a pensar y entonces reconoce que, "como ama de casa", no podría vivir sin "la lavadora o el lavavajillas", por eso los escoge como los mejores inventos de la historia. Pero claro, entonces cae en la cuenta de que no quiere dejar de mencionar "el cine que nos hace soñar", algo en lo que coincide con ella –le va la profesión en ello– el actor de Tierra de Lobos Álex García.

La electricidad, sin ella no seríamos nada

El tercer famoso consultado para La pregunta del millón es el excomponente de Tam Tam Go Nacho Campillo. El músico, que ahora se hace llamar Reyno, elige "la electricidad" como su invento favorito: "Sin ella no seríamos nada, no tendríamos Internet, ni teléfono, ni nevera...", ni siquiera Belén tendría "lavadora", ni "lavavajillas", ni "cine"...

¿Y tú qué opinas? ¿Cuál es el mejor invento de la historia? Haznos llegar tus ideas (con tu nombre y edad). Podrás leerte en la siguiente entrega. Escríbenos a preguntadelmillon@20minutos.es o a través del hashtag de Twitter (#preguntamillon20m).