Medusa del Acuario de Monterey
Medusa del Acuario de Monterey Archivo

Las medusas , del grupo de los cnidarios, "son unas temibles cazadoras" que se alimentan de crustáceos, huevos y larvas de otros peces como la sardina o la merluza, compiten con ventaja por el alimento con otras especies como grandes crustáceos, y disminuyen sus posibilidades de encontrar presas.

Además, son el peor enemigo de los bañistas del Mediterráneo como lo demuestra las 18.250 personas que han sido atendidas en el litoral barcelonés en lo que llevamos de verano por sus picaduras.

En algunas playas barcelonesas se ha prohibido el baño por su presencia
En playas de Barcelona como Castelldefels y Gavà se ha prohibido el baño y los bancos de medusas remontan hacia la Costa Brava arrastradas por las corrientes marinas.

En la Costa Brava comienzan a sufrir sus efectos y la bandera amarilla ya ondea en L'Escala, Palafrugell o Tamariu.

En el Mediterráneo, donde habitan 300 de las 4.000 especies conocidas de este cnidario, el periodo de máxima abundancia se sitúa entre inicios de primavera hasta finales de verano, mientras que el resto del año hay muy pocos individuos y aguardan en forma de pólipos en el fondo del mar o en forma de huevos en el plancton.

Más medusas que peces

El número de medusas triplica ya al de peces por la sobrepesca, un cambio del ecosistema que afecta a España y que acaba con la anchoa en el Cantábrico

En las aguas de Namibia, ya son 12,2 millones de toneladas de medusas frente a 3,6 millones de toneladas de peces, una situación opuesta a la que existía en el pasado y que pone en peligro la supervivencia de algunas especies, según publica la revista Current Biology .

"La sobrepesca es uno de los factores fundamentales en la excesiva proliferación de medusas en las aguas de Namibia", explica Andrew Brierley, uno de los autores de la investigación, en la que han participado científicos de Reino Unido, Suráfrica y Noruega.

¿Y en España?

Aunque en la actualidad no existe ningún estudio equivalente en aguas españolas, Josep María Gili, investigador del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (CSIC), explica que en el Mediterráneo "se está produciendo ya" un fenómeno similar al de Namibia.

En el Mediterráneo se está produciendo ya un fenómeno similar al de Namibia

La acción depredadora de las medusas explica la reducción de la población de anchoa en aguas del País Vasco, según Gili, que recordó que ya se han dado casos similares en el Atlántico Norte o el mar Negro.

En el caso de los bancos de pesca de Namibia, subrayó que los indicios de la superpoblación fueron observados hace 20 años, pero que se ha esperado demasiado tiempo a intervenir porque que el problema "no se tomó en serio".

Esa situación sucede actualmente en España, opina Gili, ya que "no hay todavía ningún proyecto" que estudie los efectos de la sobrepesca en la proliferación excesiva de medusas a pesar de que estos organismos "llegan en grandes cantidades y con demasiada frecuencia" a las costas del país.

Una vez que la medusa se convierte en especie dominante, la recuperación del equilibrio es muy complicada, según este investigador, que calcula que serían necesarias moratorias de pesca de entre 10 y 20 años para estabilizar de nuevo el ecosistema.

Qué hacer si te pican

El fuerte escozor que produce la picada de una medusa no debe mitigarse frotando la zona afectada ni con arena ni con la toalla.

Tampoco debe limpiarse la zona afectada con agua dulce. El agua del mar es lo más apropiado.

No hay que frotarse con la toalla ni con arena después de la picadura y hay que ponerse una bolsa de hielo
El frío es el mejor atenuante del dolor pero el hielo debe ponerse siempre en una bolsa de plástico y nunca directamente sobre la herida. Un cuarto de hora es el tiempo apropiado de aplicación del frío.

Si una vez pasado este tiempo el dolor continúa, hay que probarlo durante un cuarto de hora más.

Hay que extraer cualquier resto de tentáculo que la medusa deje adherido a nuestra piel, teniendo cuidado con los dedos.

Si después de aplicar estos primeros auxilios, la víctima empeora progresivamente con problemas respiratorios, convulsiones o alteraciones cardíacas, esta debe ser llevada inmediatamente al hospital más próximo.

A más pesca, más medusas

Una vez que la medusa se convierte en especie dominante, la recuperación del equilibrio es muy complicada

El exceso de capturas favorece la proliferación de medusas al reducir el número de sus depredadores tradicionales, como el atún o la tortuga.

La pesca de atún rojo superó en más de 12.000 toneladas la captura máxima legal de 32.000 toneladas adoptada por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA).

Una medusa adulta vive de seis meses a un año y tiene unos periodos de aparición estacionales.

Precauciones a tomar

Los pescadores o los navegantes deben avisar inmediatamente a las autoridades en tierra cuando divisan un gran número de medusas cerca de la costa.

Lo primero que hay que hacer es cerrar la playa durante 24 horas.

Hay que tomar precauciones aunque estén lejos de la costa ya que las olas pueden romper los tentáculos de las medusas y las células de los fragmentos flotantes siguen activos.

Se deben sacar fuera del agua tantas medusas como sea posible y recoger las que han varado en las playas.

No es conveniente pasear por el rompiente de las olas porque pueden quedar tentáculos
Cuidado con tocarlas aunque parezcan muertos y es conveniente no pasear por la playa donde rompen las olas porque pueden abundar fragmentos.

Un día de sol es necesario para desactivar las células urticantes localizadas en los fragmentos.