Para nuestras abuelas era lo más normal y también lo es en países como Holanda y Dinamarca, entre otros, pero aquí aún tiene poca incidencia. Sólo 17 mujeres de la provincia de Valladolid optaron por tener a sus bebés en casa, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística referidos a 2004.

Son uno de cada 250 partos que se desarrollan en la provincia, 4.318 en ese mismo año, pero su presencia, aunque parezca mentira, aumenta. En 1996 fueron sólo 8 de 3.216 nacimientos.
La mayoría de estos partos en el domicilio fueron con la compañía de un profesional sanitario, aunque en cinco casos no había ninguno. Todos fueron de bajo riesgo, y sólo dos de forma prematura.

A estas cifras hay que sumar otros siete nacimientos atendidos por personal sanitario en otro lugar, allí donde la madre fue sorprendida por las contracciones  y la llegada inminente del bebé.

La opción de que los hijos nazcan en casa es una decisión polémica que arrastra multitud de opiniones. Así, mientras que para algunas matronas de Valladolid consultadas por 20 minutos es un tema que debería hablarse mucho más, otras lo califican de «barbaridad».

Lo que está claro es que en la actualidad, la Sanidad pública no cubre esta posibilidad y los que quieran adoptarla deben pagarlo de su bolsillo y encontrar una matrona que esté dispuesta a ello.

En otras ciudades

A pesar de ser pocas, Valladolid no es de las que tiene la media más baja. Así, en Madrid son una de cada 400 mujeres las que dan a luz en casa y en Sevilla, una de cada 300. En el otro lado de la lista se encuentra Barcelona, donde esta opción la siguieron 348 mujeres, una de cada 160 que dieron a luz en el año 2004.

Una experiencia para repetir

Natalia de la Fuente. Dio a luz en casa. «Siempre quise un parto natural»

A pesar de ser primeriza, su decisión estaba clara: su opción era la del parto natural, nada de medicación, médicos, ni frías salas de hospital. «A mi familia le costó aceptarlo y también a algunas amigas, pero mi abuela tuvo a sus tres hijos en casa y todo fue estupendamente», comenta. Para ella, dar a luz es algo natural y una experiencia «que hay que vivir», por eso no quiso ni la epidural ni monitores. «Durante las contracciones estuve en la bañera y el empujón final no fue tan doloroso. Sólo recuerdo que acabé agotada». A su lado estuvieron su pareja, la matrona Mari Vos y su suegra. «Hay mucha más intimidad, mayor confianza y comodidad, mi niña nació en la cama». «El próximo también vendrá así».

5 preguntas a...

Mari Vos, trona experta en partos en casa

1¿Cualquier parto podría realizarse en casa?

Cualquier parto de bajo riesgo, sí. Está claro que cuando vienen con problemas lo mejor es ir al hospital.

2 ¿Qué ventajas tiene estar en el domicilio?

Es más tranquilo, hay más contacto entre la madre y el bebé y es todo mucho más natural.

3 ¿Es una locura?

En países como Holanda y Dinamarca, de donde yo vengo, es algo normal y generalizado. Aquí el problema es la cultura.

4 ¿Hay la misma seguridad?

Sí, los problemas no vienen de repente y siempre está la opción de ir al hospital.

5 ¿Qué cuidados son necesarios?

Visito a la madre un mes antes y dos o tres veces después del parto.