Tercer Parlamento Metropolitano.
El vestíbulo de la Biblioteca Mestre Martí Tauler de Rubí fue el escenario para la fotografía de grupo de los participantes en el Tercer Parlamento Metropolitano. Hay representantes de la Generalitat catalana, alcaldes, portavoces de entidades del Tercer Sector y dos miembros del Consejo de Niños. Miquel Taverna

Los municipios de la segunda corona de Barcelona reclaman tener las mismas ventajas y facilidades que los que pertenecen al Área Metropolitana de Barcelona (AMB). Municipios como Rubí y Mollet del Vallès aprovecharon el marco del Tercer Parlamento Metropolitano de 20 minutos para reclamar que los títulos de transporte contabilicen como si se tratara de la primera corona y no de la segunda.

Pueblos atravesados por grandes infraestructuras viarias, como Barberà del Vallès, Ripollet y Montcada i Reixac se suman a las reivindicaciones y piden más recursos para poderlas cruzar a pie y hacerlas más seguras y amables a los ciudadanos.

Unas 300.000 personas van a Barcelona a trabajar y estamos pagando como segunda coronaPertenecer a la AMB supondría para varios municipios de la segunda corona disfrutar de los precios de la red de transporte público de la primera zona tarifaria, es decir, más económicos.

"Calculamos que unas 300.000 personas van a Barcelona a trabajar y estamos pagando como segunda corona", lamentaba la alcaldesa de Rubí, Carme García, e insistía en que municipios como el que encabeza, así como Mollet o Granollers "tenemos vocación de ser área metropolitana y tenemos los mismos problemas que los municipios que forman parte de ella".

Contra la estructura radial

Para el alcalde de Viladecans, Carles Ruiz, el problema del transporte público no es tanto la inversión, sino el hecho de que "es un sistema radial que se centra a Sants Estació y Plaza Catalunya" y apostaba por crear "una red" entre los municipios de cercanías, ahora conectados obligatoriamente a través de Barcelona ciudad.

El transporte público metropolitano ha perdido autobuses urbanos debido a la carencia de recursos de las arcas municipales, un hecho que criticó el presidente de la Asociación para la Promoción del Transporte Público, Ricard Riol.

Además, el carril bus-VAO creado en la C-58 no tiene parada en municipios por los que pasa y que estaban representados en el Parlamento Metropolitano, un hecho que destacó el presidente de la Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico, Ole Thorson, y que fue criticado por los alcaldes.

Cruzar las grandes infraestructuras que unen los municipios del área metropolitana es una odisea, según destacaron entidades y ediles. La alcaldesa de Barberà del Vallès, Ana del Frago, lamentó que "no se tiene en cuenta el paso peatonal o cómo cruzar varias infraestructuras del Estado", como es el caso de la autopista AP-7. Del Fago puso de ejemplo la construcción de una barrera ferroviaria financiada con fondos municipales.

Consulta aquí más noticias de Barcelona.