Herb Ritts
Montaje de tres de las fotos de Herb Ritts que se exponen en Los Ángeles The J. Paul Getty Museum, Los Angeles, Gift of Herb Ritts Foundation © Herb Ritts Foundation

Fue uno de los fotógrafos-estrella de las décadas de los años ochenta y noventa, quizá el más venerado y conocido de la Costa Oeste de los EE UU, donde nació, se formó y maduró como artista hasta consolidar un estilo propio e inconfundible. El toque Ritts se ha universalizado a estas alturas, cuando se cumplen diez años de la muerte de su creador, prematuramente fallecido por complicaciones derivadas del sida, pero sus fotos conservan el mismo poder del primer momento.

Herb Ritts (1952-2002) era un maestro de las líneas definidas y las formas fuertes que destacó por revolucionar las fotos de moda, modernizar los desnudos y transformar a las estrellas pop en iconos mediante una mirada que gustaba definir como basada en el "antiglamour". Solía aprovechar el final de las sesiones comerciales que le encargaban las revistas o las firmas de moda para retratar el lado menos conocido de las celebrities y mostrarlas como seres humanos falibles y con derecho a la duda.

Moda, desnudos y 'celebrities'

El Museo Getty de Los Ángeles (EE UU) trata de condensar la carrera, corta pero radiante, de este fotógrafo fundamental en Herb Ritts: L.A. Style (Herb Ritts: el estilo de L.A.). La muestra, que se estrutura en tres bloques temáticos —moda, desnudos y celebrities—, permanecerá expuesta en el pabellón oeste del museo hasta el 26 de agosto.

Reconsiderar y ampliar nuestra interpretación de Herb Ritts "El trabajo duro y la imaginación hicieron que Herb Ritts se convirtiera en uno de los mejores fotógrafos de los que emergieron en la década de los ochenta", señala el comisario de la muestra, Paul Martineau, para quien la exposición permitirá "reconsiderar y ampliar nuestra interpretación de la carrera del fotógrafo, en especial en las áreas de la moda y los retratos de figuras humanas".

El recorrido se inicia por las fotos más conocidas que firmó Ritts, entre ellos Richard Gere, San Bernardino (1977), el retrato del actor ataviado como un mecánico que convirtió en sex symbol a Gere y fomentaría su amistad con Ritts. Una grabación de voz del actor actúa, precisamente, como prólogo de la exposición.

Ir al estudio de Ritts era una obligación

A finales de la década de los años ochenta Ritts era una celebridad por sí mismo y, aprovechando esa condición, consiguió retratar a los famosos de Los Ángeles y Hollywood en un clima de mútua confianza. Ser fotografiado por el artista en su estudio de Hollywood se convirtió en una especie de obligación no escrita para las estrellas, que también reclamaron al fotógrafo para que les dirigiera en vídeoclips —realizó trece, desde Cherish (Madonna, 1989) hasta Underneath Your Clothes (Shakira, 2002), que filmó poco antes de morir—

No son los únicos rostros famosos que pueblan las salas del museo. La relación es enorme y, entre otros, hay retratos de Mel GibsonMichael Jackson, Britney Spears.

Herb Ritts: L.A. Style continúa con las fotos de moda, en las que es posible detectar la huella de los fotógrafos a los que Ritts admiraba —Richard Avedon, Horst P. Horst, George Hurrell, Irving Penn, Louise Dahl Wolfe...— y también una gran capacidad de síntesis de estas influencias, que desarrolló en sus luminosas fotos en la costa sur de California, cuya luz adoraba.

Las mejores 'top-model'

Trabajó con las mejores modelos de la época —es inolvidable la foto de grupo Stephanie, Cindy, Christy, Tatjana, Naomi, Hollywood, 1989, donde seis de las más rutilantes reinas de las pasarelas posan desnudas y abrazadas, formando un cándido ovillo— y por encargo de firmas como Calvin Klein, Chanel, Donna Karan, Gap, Gianfranco Ferré, Gianni Versace, Giorgio Armani, Levi's, Pirelli o Valentino firmó editoriales de moda en todas las revistas de referencia.

Quizá la parte de la obra de Ritts que resulta más arriesgada formalmente sean los desnudos masculinos, que fueron revolucionarios en su momento y, junto con los de Robert Mapplethorpe y Bruce Weber, provocaron un cambio radical en la manera en que este tema era representado. Ritts era muy elegante y le gustaba expresar un sentido de drama que está emparentado con la pintura barroca.

Murió de una neumonía y dejó su legado para combatir el estigma del sida Portador del virus del sida, Ritts combatió durante sus últimos años el estigma social de los enfermos y seropositivos. Antes de morir por las complicaciones derivadas de una neumonía decidió dejar todo su legado a una fundación que lleva su nombre, dedicada a los mismos fines.