Juan Antonio, chatarrero
Juan Antonio, este martes, con su mono de chatarrero y un carrito, cerca de un centro comercial. JORGE PARÍS

Juan Antonio (40 años) es un humilde chatarrero, como muchos de los vecinos del barrio de Vallecas donde vive con su madre, pero a principios de diciembre se hizo inesperadamente famoso después de que la Policía le detuviera por el robo de 3.000 carritos de supermercado. "Todo eso es una mentira. Yo no robé ningún carrito, me encontré dos por la calle", afirma en conversación con 20 minutos.

El arresto vino después de que los agentes le sorprendieran con uno de los carritos donde habían instalado un GPS para localizar al presunto ladrón. "Estaban en un contenedor donde suelo ir a por chatarra. Es muy normal. Mucha gente se los lleva para la compra y luego los deja abandonados en cualquier sitio", explica.

Una práctica habitual

Una vecina suya, de un bloque próximo, confirma que se trata de una práctica habitual. "Este lunes mismo vi cómo recogían uno al otro lado del bloque", asegura. De hecho, durante la elaboración de este reportaje, Juan se topó con un carrito cerca de un centro comercial con el que se hizo luego las fotos.

Asegura que el segundo abogado que contrató se ha desentendido sin dar explicacionesEl juicio por el robo era este miércoles, pero Juan se presentó sin abogado. Hace unas semanas discutió con su letrado de oficio porque se negó a declararse culpable y aceptar ir a prisión. Quedó en libertad en vistas al siguiente proceso, y contrató los servicios de otro abogado con la ayuda económica "de algunos amigos", como él mismo dice. "Pero el tipo desapareció y no volvimos a saber nada de él", explica.

Al acudir ante el juez sin asistencia profesional, este ha aplazado la vista hasta que el acusado encuentre quién le represente.

Juan afirma enfrentarse a una pena de seis meses de cárcel. En la misma operación también fueron detenidos la propietaria y el gerente de una chatarrería de Vicálvaro donde se encontraron decenas de carritos extraviados.

290.000 euros por "algo de hierro"

Según informaciones aportadas por los representantes de los centros comerciales a la Policía, Juan Antonio pudo obtener un beneficio de 290.000 euros por la venta de los carritos. "¿Tú crees que si tuviera ese dinero estaría viviendo aquí con mi madre? Un carrito es solo algo de hierro. Se vende muy mal", exclama Juan Antonio, visiblemente irritado.

"En los medios se han dicho un montón de mentiras sobre mí, pero tengo claro que no pisaré la cárcel", apostilla.

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