Intifalla
Algunos de los manifestantes tras la mascletà del lunes. ARCHIVO

Valencia respira ya el ambiente de las Fallas, sus fiestas mayores. Sin embargo, este año el olor a pólvora viene algo enrarecido. Como es tradición, desde el pasado 1 de marzo se dispara cada día a las 14.00 horas una mascletà (espectáculo pirotécnico que conforman una sucesión de tracas y cohetes) en la plaza del Ayuntamiento que congrega a miles de espectadores, a numerosas personalidades políticas en el balcón del Consistorio, además de a las falleras mayores de Valencia con sus respectivas cortes de honor.

Un escenario que desde la primera mascletà ha sido elegido por un grupo de manifestantes que cada día se apostan bajo el balcón municipal y que, movidos por las redes sociales, en especial por la etiqueta #Intifalla de Twitter, han querido dar continuidad a las protestas de #PrimaveraValenciana llevadas a cabo días atrás junto al instituto Lluís Vives por los recortes sociales, pero ahora también movidos por los casos de corrupción.

Ninguna reivindicación justifica el uso de la violencia

Sin embargo, la tensión se desbordó el pasado fin de semana cuando el edil de Fiestas, Francisco Lledó (PP), cargó contra la de Compromís, Pilar Soriano, por quererse fotografiar con las falleras mayores mientras que días antes uno de sus asesores había sido fotografiado junto a los manifestantes. Lledó culpa a su grupo, Compromís, de estar detrás de unas protestas que, a su juicio, están enturbiando las Fallas.

"Indignación"

La polémica alcanzó su máximo exponente el sábado por la noche cuando varias ex falleras mayores de la ciudad lanzaron un comunicado en el que mostraban su "indignación" por las protestas. El escrito denuncia que tanto las actuales falleras mayores de Valencia como sus cortes de honor se han visto "insultadas, acosadas e intimidadas por grupos de personas bajo lemas y consignas de orden político". Además, denuncian que se está produciendo una "violencia e intimidación" también hacia la fallera mayor infantil y su corte de honor, 13 niñas de entre 8 y 11 años, que son "incapaces de entender lo que está sucediendo". En su opinión, "ninguna reivindicación justifica el uso de la violencia, el acoso, el insulto o la intimidación".

Las protestas volvieron a repetirse el lunes. Alrededor de 30 personas abuchearon a la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y al resto de los políticos que la acompañaban con cánticos como "A on estàn els diners dels valencians" ("Dónde está el dinero de los valencianos") o pancartas como "Entre rosas y gaviotas, nos toman por idiotas". Sin embargo, no se escuchó ningún insulto contra las falleras. De hecho, otra de las pancartas rezaba: "Fallas sí, corrupción no".

"No estamos contra las Fallas"

Andreu Ginés es camarero y tiene 34 años. Es uno de los que cada día acude a las protestas que, asegura, "no van contra las Fallas ni las falleras". Ayer, tanto la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, como el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, pidieron que cesen las protestas hasta después de las fiestas. Sin embargo, Ginés las justifica: "Se hacen en la mascletà porque es cuando los políticos van a hacerse la foto al balcón y queremos que nos escuchen".

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