El duque de Palma, Iñaki Urdangarin, ha afirmado este sábado al juez José Castro que nunca participó en la gestión ni en la contabilidad de Nóos y las sociedades investigadas en relación con este instituto ("Yo no era el administrador ni emitía facturas", ha dicho), según han informado fuentes jurídicas. El duque de Palma ha descargado responsabilidades en torno a las decisiones adoptadas en el Instituto Nóos en su exsocio Diego Torres (que se negó a declarar en su comparecencia hace unas semanas).

Sobre Nóos Consultoría ha aclarado que nunca llevó las cuentas o la fiscalidad de esta entidad Durante la comparecencia de este sábado, Urdangarin ha dado respuesta a todas las preguntas del juez, ante quien ha afirmado que su responsabilidad en las sociedades investigadas se limita a haber sido presidente del Instituto Nóos, socio de Nóos Consultoría al 50% con Diego Torres y propietario de Aizoon junto a la infanta Cristina. Asimismo, ha desvinculado a la infanta de cualquier posible relación con la trama al declarar que "tenía un papel testimonial".

Del resto de empresas investigadas (el bufete Tejeiro, Virtual Estrategies, Intuit, Shiriaimasu y De Goes Center for Stakeholder Management), no era accionista, ni gestor, ni conocía nada sobre sus actividades, según ha declarado al juez José Castro a lo largo de una comparecencia que las mismas fuentes han definido como "exhaustiva".

El duque de Palma se ha desvinculado por tanto de toda la operativa de este conjunto de sociedades y, en lo que respecta a Nóos Consultoría, ha querido dejar claro que nunca llevó las cuentas o la fiscalidad de esta entidad y únicamente se encargó de labores de patrocinio relacionadas con el deporte, por lo que su papel era realizar gestiones en este sentido con personas que conocía.

Se desvincula de facturas y empresas fuera de España

Además, ha asegurado desconocer los aspectos que rodeaban a las facturas que se le han ido exhibiendo durante su comparecencia ante el juez José Castro, instructor de las pesquisas que indagan las presuntas irregularidades cometidas a través de Nóos.

Urdangarin ha dicho al juez desconocer la existencia de las sociedades que sirvieron supuestamente para desviar dinero del Instituto Nóos a paraísos fiscales, una línea de investigación que se ha ampliado con tres nuevas empresas sacadas a colación este sábado por el magistrado durante su interrogatorio.

La Fiscalía Anticorrupción sospecha que Urdangarin y su exsocio Diego Torres crearon una "estructura societaria" en Belice y Reino Unido que usaron supuestamente para desviar cientos de miles de euros de Nóos, y que lo hicieron a través de la sociedad De Goes Center for Stakeholder Management, radicada en el Reino Unido y que también tenía una filial en España.

A este respecto, Urdangarin ha dicho que él solo conocía la existencia de la sociedad española y el juez le ha preguntado por otras tres sociedades radicadas en el Reino Unido y que forman parte de una nueva línea de investigación que sigue la Fiscalía y de la que se ha levantado este sábado el secreto de sumario, han indicado las mismas fuentes.

Nueva pieza sobre un cobro de 300.000 euros

El juez ha sacado a la luz la existencia de una subpieza en el marco de las pesquisas sobre el Instituto Nóos, que se centra en el presunto cobro de 300.000 euros por parte del duque de Palma a través de una estructura de sociedades interpuestas que, bajo el nombre de Global Corporate, estaba radicada en España, Nueva York y Wyoming.

Urdangarin ha afirmado además que no tuvo ninguna relación con Nóos después de que dejara su presidencia en el año 2006, cuando la Casa Real le recomendó dejar sus actividades profesionales con las administraciones públicas, y se ha desvinculado de la gestión y administración del instituto en años anteriores.

El duque de Palma ha pedido al juez Castro que pregunte a quien corresponda acerca de dicha documentación que le ha ido presentando, relativa principalmente a la Valencia Summit y los Juegos Europeos, por desconocer a qué es relativa. Esta declaración se ha centrado principalmente en varios eventos encargados por la Generalitat Valenciana (que presidió en aquel momento Francisco Camps) al Instituto Nóos.

Sobre la Valencia Summit

El duque de Palma ha desvelado durante su declaración las reuniones previas que mantuvo con la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y expresidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, antes de que fuese adjudicada al Instituto Nóos la organización de las jornadas sobre turismo y deporte denominadas Valencia Summit.

Durante su comparecencia ante el magistrado, los fiscales anticorrupción Pedro Horrach, Juan Carrau y Miguel Ángel Subirán, así como los numerosos abogados personados en estas pesquisas, Urdangarin ha recordado cómo contactó con la primera edil de Valencia para proponerle la celebración de este evento, ante lo cual Barberá consideró necesario que el asunto fuese abordado en presencia de Camps, según han informado fuentes jurídicas.

Así, ha recordado que cuando fue a reunirse con el exjefe del Ejecutivo valenciano, este dio luz verde al proyecto, del que entre 2004 y 2006 se llevaron a cabo tres ediciones con un coste de unos tres millones de euros de la Generalitat a Nóos, en un único encuentro. A los tres días, ha subrayado, la organización de las jornadas fueron adjudicadas a la empresa entonces presidida por Urdangarin.

Reunión en Marivent con Matas y 'Pepote'

El duque de Palma ha reconocido que se reunió en Marivent, en 2003, con el expresidente del Govern balear, Jaume Matas, y el exdirector general de Deportes José Luis 'Pepote' Ballester, a fin de negociar la posibilidad de que el Ejecutivo autonómico patrocinase el equipo ciclista Banesto, que tras esta operación adoptaría el nombre Illes Balears-Banesto.

Sin embargo, se ha desvinculado de la gestión administrativa de este contrato (que se hizo sin concurso público en el año 2003) entre el Govern balear y Nóos Consultoría para llevar la comunicación del equipo ciclista Illes Balears, un proyecto del que se habló en un partido de pádel en el Palacio de Marivent.

A Urdangarin este proyecto le pareció una buena idea, según ha dicho, si bien el duque se ha desvinculado del desarrollo y administración del mismo, algo de lo que se habría encargado su exsocio Diego Torres, también imputado en esta causa.

Sobre el patrocinio del equipo ciclista Banesto, los investigadores apuntaban a que el duque de Palma exigió 300.000 euros al Govern tras proponer a Matas que la Administración patrocinase el equipo deportivo.

Sus hijos figuraban como socios de una empresa

Durante el interrogatorio, el juez también le ha preguntado a Urdangarin por varias empresas vinculadas a él, entre ellas una en la que sus hijos figuraban como socios.

El juez Castro le ha inquirido acerca de las edades que tenían cuando fueron copropietarios de la sociedad y los motivos por los que lo eran, a lo que ha contestado que le hacía ilusión tener una empresa familiar.

Otra de las cuestiones que el juez ha sacado a colación ha sido un folleto del Instituto Nóos donde se publicaba la presencia en el patronato de Urdangarin, la infanta Cristina y el secretario de las infantas Elena y Cristina, Carlos García Revenga. Ha explicado que se hizo para dar "más transparencia" a Nóos y mostrar quiénes formaban parte del instituto.

La petición del rey en 2006

En su declaración ante el juez, Urdangarin ha reconocido este sábado al juez que el rey Juan Carlos le pidió en 2006 que dejara sus actividades profesionales relacionadas con el sector público, han informado a Efe fuentes jurídicas. La declaración de Urdangarin confirma la versión que dio el pasado diciembre la Casa Real, cuando dijo que aconsejó al marido de la infanta Cristina que abandonara el Insituto Nóos porque esta entidad desarrollaba acciones lucrativas.

El marido de la Infanta Cristina ha respondido "muy tranquilo" a las preguntas formuladas por el magistrado en torno a la estructura del Insituto Nóos, que presidió entre 2004 y 2006, así como acerca de su participación en la relación de sociedades sobre las que le ha ido interpelando.

La Fiscalía Anticorrupción sospecha que Urdangarin y Torres montaron un entramado societario para desviar fondos públicos del Instituto Nóos, una entidad sin ánimo de lucro que recibió 5,8 millones de euros entre 2004 y 2007 de varias administraciones públicas, sobre todo del Govern balear y la Generalitat valenciana. En esta pieza separada del conglomerado Palma Arena se investiga a Urdangarin y a una veintena de personas más por el supuesto uso irregular de fondos del Instituto Nóos (que Urdangarin presidió de 2004 a 2006).

Su llegada a los Juzgados

El duque de Palma llegó a los Juzgados de Palma a las 8.50 horas de este sábado y atravesóo a pie los poco más de 30 metros que separan la verja del edificio judicial y la entrada, a pesar de que el juez decano de Palma, Francisco Martínez Espinosa, le había autorizado a entrar en vehículo por "estrictas razones de seguridad".

Durante estos años he tomado decisiones de manera correcta y con total transparencia Urdangarin se ha bajado del coche, ha mirado al público y a los periodistas y se ha dirigido a pie hasta la entrada de los Juzgados. Una vez en la puerta, se ha dirigido a los periodistas para hacer la siguiente declaración: "Comparezco para demostrar mi inocencia, mi honor y mi actividad profesional. Durante estos años he ejercido mis responsabilidades y he tomado decisiones de manera correcta y con total transparencia. Mi intención en el día de hoy (por este sábado) es aclarar la verdad de los hechos y estoy convencido que la declaración de hoy contribuirá a demostrarlo. Muchísimas gracias a todos, muchísimas gracias por su atención".

Urdangarin, que vestía pantalón gris y chaqueta azul marino, ha agradecido la atención de los informadores y ha accedido al edifico acompañado de su abogado, Mario Pascual Vives, el único que le asiste en la declaración de este sábado.

El duque ha iniciado su comparecencia a las 9.10 horas en la sala F de la segunda planta de los Juzgados de Vía Alemania para responder a las preguntas del juez Castro, los fiscales anticorrupción de Baleares y los más de 60 letrados personados en la causa del caso Palma Arena.

Tras ocho horas y media de declaraciones, que ha suscitado un enorme interés mediático y ha concitado protestas de grupos antimonárquicos en torno a los Juzgados, su comparecencia se ha prolongado hasta este domingo.

Dispositivo policial

Cientos de policías y periodistas encargados del dispositivo de seguridad y de la cobertura mediática de la comparecencia de Urdangarin en los Juzgados de Palma esperaban desde primera hora de este sábado la llegada del duque de Palma. Diez furgones de la Unidad de Intervención de la Policía llegaron a las inmediaciones de la sede judicial a las 7.30 horas para establecer el dispositivo, al tiempo que los 120 periodistas acreditados para entrar al recinto se colocaban en busca del mejor lugar.

Las calles Perellades y Jeroni Antich, que dan acceso a los Juzgados, han permanecido cortadas al tráfico. Perros especializados en el rastreo de explosivos han peinado la zona y los policías han revisado también las bocas de alcantarilla de todo el entorno.

Los periodistas, especialmente los fotógrafos y cámaras de televisión, se han situado tras una valla colocada junto al acceso de guardia al edificio de los Juzgados a la espera de la llegada de Urdangarin, cuya entrada se decidió este viernes que fuese en coche por motivos de seguridad.

Protestas de antimonárquicos

Junto a los Juzgados de Instrucción de Palma se congregaron también unos 500 manifestantes contra la corrupción y en favor de la República. A partir de las 8.00 h de la mañana fueron llegando jóvenes con pancartas en contra de la corrupción en las que se podían leer lemas como "Urdangarin nos vemos en tu palacete", "Da la cara", "Menos guante blanco", "Urdangarin devuelve el botín" u "Ocupad Marivent".

Agrupaciones políticas como las juventudes de Esquerra y de Izquierda Unida, la Unidad Cívica por la República y la Asamblea de Estudiantes de la Universidad de Baleares se fueron sumando a la concentración antimonárquica convocada este sábado por la mañana ante los Juzgados por la asociación independentista Maulets.

Entre los primeros asistentes había jóvenes vestidos de ladrones o de presidiarios, mientras que otros enarbolaban banderas republicanas. También se han congregado junto a los Juzgados muchos curiosos.