Entre ellos, los tres acusados de haber dejado en coma a un guardia urbano, a los que se les imputa dos delitos de atentado y lesiones. La defensa de los tres jóvenes recurrirá la orden porque afirma que las pruebas fueron eliminadas. Además un informe pericial descarta que las heridas del agente fueran producidas por una pedrada y sí por una maceta.