Policías nigerianos
Imagen de archivo de un grupo de policías nigerianos frente a una comisaría. ARCHIVO

Más de 200 personas perdieron la vida y varias decenas más resultaron heridas a causa de una serie de atentados cometidos este viernes en la ciudad nigeriana de Kano por los radicales islámicos de Boko Haram, en lo que constituye la mayor masacre cometida en la historia de esta secta.

Una fuente sanitaria del Hospital Murtala Mohammed de Kano, que pidió no ser identificada, aseguró que la cifra de fallecidos "supera el centenar" y advirtió que podría aumentar, ya que el centro no para de recibir nuevos cuerpos.

Según el rotativo nigeriano Leadership, soldados fuertemente armados han sido desplegados en zonas estratégicas de la ciudad para prevenir más ataques. Las Fuerzas de Seguridad, que han redoblado la vigilancia en la sede gubernamental en Kano, también patrullan las calles de esta ciudad situada en el norte del país.

Las vías principales han permanecido desiertas todo el día, en respuesta al toque de queda de 24 horas impuesto el mismo viernes por el comisario estatal de Información de Kano, Umar Farouk.

El presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, se mostró apesadumbrado por los atentados y la pérdida de tantas vidas en una llamada de condolencias al director de la cadena local Channels TV, que perdió al reportero Enenche Akogwu en uno de los atentados.

Por su parte, el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Jean Ping, mostró este sábado, mediante un comunicado, su respaldo al Gobierno nigeriano en su lucha para "acabar con todos los ataques terroristas en el país" y reiteró su rechazo "a todos los tipos de violencia".

Los atentados, que comenzaron alrededor de las 16.30 hora local del viernes (la misma hora en la España peninsular), consistieron en un coche bomba en una zona residencial de una comisaría de la Policía Nacional, y varios ataques con armas ligeras y explosivos en otras comisarías, en las oficinas del Servicio Estatal de Seguridad y en el de Inmigración.

Relatos de los ataques

Uno de los testigos de este último ataque, Salisu Abdullahi, aseguró que "en cuanto aparecieron (los terroristas), sacaron pistolas y dispararon a tres agentes que vigilaban el complejo". Después, "uno de ellos volvió al coche, abrió el maletero y sacó varias bombas de mano. Él y sus compañeros empezaron a lanzarlas en el edificio y lo destrozaron entero", añadió Abdullahi.

En el intercambio de disparos ocurrido en las oficinas del Servicio Estatal de Inteligencia (los servicios secretos nigerianos), uno de los terroristas perdió la vida, mientras que otro fue arrestado.

El ataque de este viernes fue el primero de esa magnitud que Boko Haram ha llevado a cabo en la norteña Kano, la segunda ciudad más poblada del país, desde que comenzó una sangrienta campaña en el norte que ha segado cientos de vidas y herido a miles de personas.

La secta Boko Haram

Boko Haram, cuyo nombre significa en lenguas locales "la educación no islámica es pecado", lucha por instaurar la ley islámica (sharia) en el norte de Nigeria, de mayoría musulmana, mientras que el sur de país es predominantemente cristiano.

El grupo fundamentalista, que ha admitido en varias ocasiones su vinculación con la red terrorista internacional Al Qaeda, se responsabilizó también del atentado contra la sede de la ONU en Abuya el 26 de agosto del pasado año, que dejó 25 muertos.

Igualmente fue el responsable del atentado del pasado 25 de diciembre en una iglesia de Madalla (centro) que acabó con la vida de 44 personas.

Con más de 150 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África, sufre múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas, religiosas y territoriales.