Tortuga gigante
Imagen de archivo de una tortuga gigante de las islas Galápagos. EFE

Un equipo de investigadores de la Universidad de Yale, encabezados por los biólogos Ryan Garrick y Edgar Benavides, han localizado restos genéticos de Chelonoidis elephantopus, una especie de tortugas gigantes que se consideraba extinguida, en el ADN de tortugas vivas de las islas Galápagos.

Según publica Wired, el descubrimiento se ha llevado a cabo al norte de la isla Isabela (la mayor de las islas Galápagos), y podría permitir a los científicos "resucitar" mediante cultivo genético esta especie de tortuga.

Piratas y balleneros cargaban las tortugas en los barcos como víveres

Los restos de Chelonoidis elephantopus se han hallado tras analizar 1.600 ejemplares híbridos de las islas, de los que 84 contenían tal cantidad de trazas de ADN de C. elephantopus que al menos uno de sus antepasados más cercanos debía de ser un ejemplar puro de C. elephantopus.

A finales de este año los investigadores regresarán a Isabela donde esperan poder poner en marcha un programa de crianza de este ejemplar, a partir de los restos de ADN hallados en los híbridos.

Apreciadas por los piratas

A comienzos del siglo XVI, antes de la llegada del hombre a las Galápagos, se calcula que existían allí 250.000 ejemplares de tortugas gigantes, de 15 especies diferentes.

Sus especiales características: son capaces de sobrevivir meses sin comer ni beber y poseen una carne jugosa y rica en aceites, las convertían en botines muy preciados para los piratas y balleneros que visitaban las islas. Las cargaban en los barcos y las colgaban de los cascos.

En caso de dificultades durante la travesía, las tiraban al mar. Se cree que algunos de estos ejemplares llegaron al norte de la isla de Isabela, arrastrados por las corrientes (las tortugas no nadan, pero flotan como si fueran corchos) y allí se mezclaron con otros ejemplares que ahora se han revelado como 'reservas genéticas' de una especie que se creía perdida para siempre.