El rey ha subrayado este viernes la importancia de que, ante la actual crisis económica, los militares españoles sepan "obtener el máximo rendimiento de los recursos asignados" y "ser sumamente cuidadosos en el empleo y el mantenimiento de los medios".

En sus palabras con motivo de la Pascua Militar, don Juan Carlos ha animado además a los miembros de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil a "mantener los principios de disciplina, jerarquía y unidad", que, "junto al deber de neutralidad política y sindical", son "esenciales" para garantizar el adecuado cumplimiento de las misiones que tienen encomendadas.

Hay que ser sumamente cuidadosos en el empleo de los medios y su mantenimiento El jefe del Estado se ha dirigido asimismo al nuevo ministro de Defensa, Pedro Morenés, a quien ha deseado que la etapa que ahora comienza al frente del ministerio, en el primer Gobierno de Mariano Rajoy, "resulte fructífera".

Don Juan Carlos, acompañado por la reina Sofía y los príncipes de Asturias, ha llegado al Palacio Real en torno a las 12:00 horas para presidir la celebración solemne de la Pascua Militar, en la que están representadas las principales autoridades del Estado, los tres Ejércitos y la Guardia Civil.

En una mañana especialmente soleada, Rajoy ha recibido a los miembros de la Familia Real en la Plaza de la Armería del palacio, acompañado por el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez, y los ministros de Defensa, Pedro Morenés, y de Interior, Jorge Fernández Díaz.

El rey, jefe supremo de las Fuerzas Armadas, tras escuchar el himno nacional y las 21 salvas de honor, ha pasado revista a una formación de la Guardia Real para después acceder al interior del palacio y saludar al resto de autoridades.

Con la Pascua Militar, don Juan Carlos, que cumplió el jueves 74 años, inicia cada año los actos oficiales de su agenda.

Una tradición con tres siglos de historia

La tradición de la celebración de la Pascua Militar arranca en el siglo XVIII, cuando Carlos III felicitó a las tropas españolas que recuperaron la localidad menorquina de Mahón, que estaba en poder de los ingleses, el 6 de enero de 1782.

Como prueba de aprecio a sus Ejércitos, Carlos III ordenó a virreyes, capitanes generales y demás jefes que en el día de la Epifanía reuniesen a las guarniciones para felicitarlas en su nombre.