El Partido Popular de Galicia ha llegado a los 15 diputados, la meta que se había autoimpuesto para contribuir a la victoria de Mariano Rajoy en estas elecciones generales, con un diputado más por cada una de las cuatro provincias gallegas, en detrimento del PSdeG-PSOE, que se queda con seis actas en el Congreso, mientras que el BNG resiste, con sus dos representantes.

Con el 97,43 por ciento del voto escrutado, el PP ha logrado en Galicia el apoyo de más de la mitad de los gallegos que acudieron este domingo a las urnas (un 52,49 por ciento de los votos válidos y 832.563 papeletas de estas siglas introducidas en las urnas).

Los 'populares' no superaban la barrera del 50 por ciento de los apoyos en unas generales desde las elecciones de marzo de 2000, cuando consiguieron sus mejores marcas, con el 53,99 por ciento de los sufragios y 16 diputados, pero en aquella ocasión se elegían 25 escaños por esta comunidad, frente a los 23 con los que cuenta en la actualidad.

Por su parte, los resultados de los socialistas en Galicia también remiten a los comicios de marzo de 2000, pero porque fue en aquella ocasión cuando alcanzaron su suelo en unas generales y retrocedieron a seis escaños, los mismos con los que contarán en esta legislatura.

Su porcentaje de apoyo entre el electorado gallego se ha quedado en el 27,75 por ciento, al haberse dejado casi 13 puntos respecto a los comicios de 2008, cuando habían obtenido sus mejores resultados en unas generales. En esta ocasión, con el 97,43 por ciento escrutado, el PSdeG-PSOE ha logrado que se introdujesen en las urnas 440.169 papeletas del puño y la rosa.

El bng aguanta,

Pero no rentabiliza

El cuanto al BNG, su porcentaje de apoyos se mantiene prácticamente en las cotas de 2008 y logra consolidar las plazas de sus dos diputados por A Coruña y por Pontevedra, al haber conseguido el 11,20 por ciento de los votos válidos y 177.760 papeletas.

Después del duro revés que supuso para los nacionalistas la pérdida de un escaño en las generales de 2004, el Bloque logra en estos comicios detener los continuos retrocesos de votos —salvo en las generales de 2008, cuando habían incrementado en 3.855 votos su respaldo—. No obstante, no consiguen rentabilizar su mensaje dirigido a concentrar en su formación votantes decepcionados de la izquierda y no sacan beneficio de la caída general de los socialistas.

Es notable el ascenso experimentado por Esquerda Unida, la marca electoral de IU en Galicia, que ha conseguido aumentar sus apoyos del 1,37 por ciento en las pasadas generales, al 4,13 por ciento, ya que recibió el respaldo de 65.645 electores. Por su parte, UPyD pasa del 0,55 por ciento de los votos válidos al 1,22 por ciento.

En cuanto a los votos nulos, los datos con el 97,43 por ciento escrutado, reflejan en Galicia un aumento de casi un punto, mientras que los sufragios en blanco se incrementaron más de medio punto en estas elecciones, en las cuales la participación en la Comunidad gallega ha superado en más de un punto a la registrada en las de 2008.

CREDENCIALES

A falta del recuento del voto emigrante, que se realizará el próximo miércoles, pero cuyos efectos serán muy restringidos por la acusada caída de la participación (en 2008 votaron 111.000 gallegos residentes en el exterior y en estas elecciones sólo formalizaron su solicitud 33.000), el PP engorda los resultados de las autonómicas de 2009, cuando de la mano de Alberto Núñez Feijóo recuperó la mayoría absoluta con el 46,68 por ciento de los votos. Asimismo, mejora el 44,85 por ciento de los apoyos cosechados en las municipales de mayo de este año.

Estas serán las credenciales con las cuales se presenta el PPdeG ante la próxima configuración del Gobierno de Mariano Rajoy, que podría provocar los primeros cambios en el Gabinete de Feijóo si el futuro presidente decide incorporar a algún conselleiro, mientras se especula con un posible adelanto electoral de las autonómicas de 2013, una posibilidad no reconocida por el titular de la Xunta. En cualquier caso, el presidente del PPdeG ya ha calificado de "históricos" los resultados del partido en Galicia.

Por su parte, sobre la oposición en Galicia también tendrá incidencia el retroceso del PSdeG, que su secretario general, Pachi Vázquez, ha encuadrado en la "caída lineal" en todo el país, y la resistencia del BNG, cuyo portavoz nacional, Guillerme Vázquez, se apresuró a declarar como muestra de la "recuperación" de esta formación. Ambas fuerzas emprenderán, tras las elecciones, sendos procesos internos de elección de sus liderazgos para las próximas autonómicas.

Por provincias

Las mayores caídas de apoyos las sufre el PSdeG en las provincias de A Coruña, lista que lideró el ministro de Justicia Francisco Caamaño, donde, con el 92% escrutado, los socialistas perdían casi 14 puntos; y en la de Lugo, candidatura encabezada por el ministro de Fomento, José Blanco, donde, con el 96,41% escrutado, bajaban más de 13 puntos.

Asimismo, el municipio lucense de Palas de Rei, tierra natal de José Blanco, que durante la campaña se vio involucrado en la denominada 'Operación Campeón', dio de nuevo la victoria al PP en las generales, mientras que los socialistas perdieron diez puntos con respecto a 2008.

Por su parte, en Ourense, provincia de la cual es natural Pachi Vázquez, los socialistas han perdido un poco más de 11 puntos, con el 90 por ciento de los votos escrutados.

En esta provincia, el PP sube 9,4 puntos y alcanza el 56,69 por ciento de los apoyos, mientras que en la de Lugo es la segunda que registra una mejor marca para los 'populares', al haber cosechado el 55,96 por ciento de los votos, con un alza de casi 11 puntos y medio.

En cuanto a Pontevedra, la provincia del futuro presidente del Gobierno, los 'populares' suben casi siete puntos, mientras que los socialistas caen más de 12 puntos, con el 90,76 por ciento escrutado.

Es en esta provincia en la única en la que el BNG experimenta una subida, de 43 décimas, mientras que en A Coruña se mantienen prácticamente invariables sus apoyos y en las de Lugo y Ourense baja en torno a un punto y medio.

Por grandes ciudades

El PP también fue la opción mayoritaria en las siete grandes ciudades gallegas, con los escrutinios superados el 90 por ciento. Después de las elecciones municipales de mayo, en las que el PP gobierna en 212 de los 315 ayuntamientos gallegos, los 'populares han logrado aumentar sus apoyos en los tres grandes ayuntamientos que conquistó: Santiago de Compostela, donde aumenta más de cuatro puntos; y A Coruña, con un alza de seis puntos y medio; un incremento de apoyos similar al cosechado en Ferrol.

Por su parte, en Vigo, ciudad gobernada por el PSdeG, esta fuerza política se deja más de 11 puntos, mientras que los 'populares' suben casi cinco puntos y el BNG —que en esta ocasión no formó bipartito con los socialistas— pierde un 0,72 por ciento de papeletas.

En Lugo, ciudad gobernada por un bipartito de PSdeG y BNG, los 'populares' superan por poco el 50 por ciento de los apoyos, al haberlos incrementado en más de ocho puntos y medio, mientras que los socialistas los redujeron en más de 11 puntos y los nacionalistas en poco más de dos puntos.

En otro bipartito de izquierdas, el de Ourense, el partido de la gaviota aumenta casi siete puntos, por más de diez puntos que se dejan los socialistas y casi dos que pierden los nacionalistas.

Por su parte, en Pontevedra, única ciudad grande de Galicia con alcalde del Bloque, esta fuerza logra aumentar en casi cinco puntos sus apoyos respecto a las generales de 2004, por cuatro puntos que suben los 'populares' y más de 13 puntos y medio que pierden los socialistas.

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