La española Nikky Schiller, coordinadora del Media Center de Nueva York.
La española Nikky Schiller, coordinadora del Media Center de Nueva York. JB NICHOLAS

El 17-S emergió el otro sueño americano. 'Occupy Wall Street' inundó el downtown neoyorquino y alteró las constantes vitales del núcleo grueso del distrito financiero. La revolución contra la desidia ya era inevitable y sus promotores aplaudían el éxito desde el backstage. Porque el boceto de la rebelión anticapitalista se proyectó por desencantados anónimos, a ras de suelo y con la mirada puesta en Sol. Y para ilustrar el milagro de la 'Spanish Revolution', un grupo de diez ‘veteranos’ revolucionarios nacionales recomiendan y asesoran desde el verano a un movimiento neoyorquino que pretende resetear el capitalismo contemporáneo y sustituirlo por un modelo más justo y menos viciado.

Pretenden resetear el capitalismo contemporáneo y sustituirlo por un modelo más justo Nikky Schiller es una de ellas. Esta artista multidisciplinar madrileña –excoordinadora de Audiovisual del 15-M y coordinadora del canal Global Revolution– aterrizó en Nueva York los últimos días de agosto para colaborar en la logística del movimiento. "Los españoles realizamos una gran labor de organización y estructura, a través de la experiencia adquirida o la divulgación del texto Roll Up: Cómo cocinar una Revolución Pacífica".

El Zucotti Park se ha convertido en El Aleph revolucionario, el campamento base de la quimera neoyorquina. Desde ese parque –a tres manzanas de Wall Street– se intenta desintegrar el sistema a través de eslóganes pacifistas y honestas intenciones. El espíritu es similar al de Sol, pero con particularidades: "La lluvia y la presión policial han retrasado la creación de comisiones. Falta dinamizar las asambleas y focalizar objetivos".

Sin embargo, el histórico espíritu solidario americano equilibra carencias: Greenpeace ha brindado electricidad y Wi-Fi, por ejemplo.

La cultura de donaciones que existe en EE UU "dota al movimiento de medios impensables en España". Además, las iglesias han ofrecido espacio para que los activistas de Zucotti puedan descansar en blando. Nikky distribuye sus noches entre la incomodidad de la plaza y el ‘lujo’ de un squat anarquista –piso ocupado– de Brooklyn.

La ‘guerrilla’ estadounidense lucha contra problemas locales –la pena capital, el abuso de las autoridades en las escuelas o la economía de guerra – y problemas universales –"la deshumanización gubernamental y el efecto parasitario de las multinacionales, que se alimentan de nuestros recursos"–, matiza Schiller. Es David contra Goliat. Con la diferencia de que Goliat "somos el 99%" , según reza uno de los lemas más aplaudidos de Zucotti Park. El sábado, la revolución global medirá sus fuerzas en 270 ciudades.