Angela Merkel y Yorgos Papandreu
La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro griego, Yorgos Papandreu, durante la Confederación de la Industria Alemana (BDI). Tobias Schwarz / REUTERS

La canciller alemana, Angela Merkel, rechazó este martes la elaboración de nuevos programas coyunturales en la Unión Europea (UE) como instrumento para hacer frente a la crisis de la deuda y garantizar la estabilidad del euro.

"No estamos dispuestos" para nuevas iniciativas en ese sentido, dijo Merkel en un discurso ante la cúpula empresarial alemana en el Día de la Industria Alemana y en presencia del primer ministro griego, Yorgos Papandreu.

La canciller alemana reiteró su rechazo a una colectivización de la deuda, ya que "eso haría que dejaran de hacer los deberes" quienes se ven sumidos en la crisis presupuestaria y no conduciría a una unión de estabilidad, que calificó de objetivo prioritario.

Lo más importante es que los mercados vean que Grecia va por buen camino Una unión de la deuda afectaría a la credibilidad crediticia de los países de la zona euro y a una peor valoración de las agencias de calificación, con el riesgo de "empezar en AAA y acabar en CCC", señaló la canciller, que ha repetido también una y otra vez su rechazo a la emisión de eurobonos.

La canciller alemana lamentó que no se haya alcanzado una "suficiente" regulación del sector bancario y los mercados y citó expresamente a España a la hora de celebrar el éxito de la iniciativa germano-gala para incluir el límite al nuevo endeudamiento en la constitución de los países de la UE.

Tras expresar el "apoyo total" de Alemania a los esfuerzos de Atenas para afrontar la crisis, Merkel subrayó que "lo más importante ahora es que Grecia gane confianza. Que los mercados vean que Grecia va por buen camino".

Ampliación del fondo de rescate del euro

Y con vistas a la votación este jueves en el Bundestag de la ampliación del paraguas para el rescate del euro, la canciller volvió a hacer una defensa de la moneda única al subrayar los beneficios que trae consigo para Alemania, que exporta el 60% de sus productos precisamente a los países de la zona euro.

"El euro es nuestro futuro común" y "si a Europa no le va bien, a Alemania tampoco, lo más tarde a medio plazo", son otras dos afirmaciones que repitió ante la Confederación de la Industria Alemana (BDI).

Las ayudas a Grecia, una inversión

El primer ministro griego, Yorgos Papandreu, afirmó este martes en Berlín que las ayudas de los países de la zona euro para reflotar la economía y finanzas de su país son una inversión para el futuro que beneficiará a toda la Unión Europea.

Podemos convertir la crisis en una oportunidad "No se trata de una inversión en los errores del pasado, sino en los éxitos del futuro", dijo Papandreu ante la cúpula empresarial germana reunida en el Día de la Industria Alemana, a quienes garantizó que "Grecia cumplirá todos los compromisos adquiridos".

"Podemos lograrlo. Podemos convertir la crisis en una oportunidad", afirmó Papandreu en un emocionado discurso ante la Confederación de la Industria Alemana (BDI), a la que aseguró que los helenos "tenemos el potencial" para conseguirlo.

El primer ministro de Grecia comentó que la recuperación de su país está supeditada a "tres factores" y citó seguidamente el necesario apoyo de las entidades financieras, la ratificación por parte de los parlamentos de los 27 de los acuerdos de la cumbre extraordinaria de finales de julio y el cumplimiento de los acuerdos asumidos ante la troika, formada por la UE, el BCE y el FMI.

Papandreu subrayó seguidamente que su gabinete no puede garantizar que los dos primeros puntos se cumplan, ya que escapan a sus competencias, pero aseguró que si lo harán con el tercero, ya que Grecia cumplirá con las metas de austeridad.

A favor de ampliar el fondo de rescate

Es por ello por lo que hizo un nuevo llamamiento a los socios de la UE para que sus parlamentos aprueben la ampliación del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), que este miércoles será sometida a votación en la cámara baja finlandesa y el jueves en el Bundestag alemán.

El primer ministro griego subrayó que su pueblo está asumiendo enormes sacrificios y, en alusión a Homero y la mitología helena, señaló que "me preguntan si lograremos alcanzar Ítaca" como Ulises o si los esfuerzos no son más que "una labor de Sísifo".

Autocrítica griega

Asimismo, hizo autocrítica en nombre de toda la clase política de Grecia al afirmar que "no somos un país pobre. Hemos sido un país mal gobernado".

No somos un país pobre. Hemos sido un país mal gobernado Tras reconocer que Grecia "necesitará años" para superar la crisis actual, afirmó que su país puede recuperarse hasta alcanzar los niveles de solidez financiera de los socios más solventes de la UE.

El jefe del gobierno de Grecia aseguró que se puede controlar a través de Internet "cada euro que gastamos", admitió que la reestructuración del sector público es una de la tareas más difíciles de su gobierno, pero dijo que se esfuerzan por reducir la burocracia para facilitar el crecimiento.

Papandreu hizo también referencia al "doloroso camino" que debe recorrer el pueblo griego y a los esfuerzos que ha hecho hasta ahora su gabinete, con una drástica reducción del déficit del país en 2010, que, en el caso comparativo de Alemania, habría supuesto un ahorro equivalente a 125.000 millones de euros.

El primer ministro griego aprovechó su intervención ante la cúpula empresarial alemana para reclamar inversiones en su país y citó como sector con posibilidades el de las energías alternativas, en el que "Alemania es todo un ejemplo".

Papandreu reclamó "respeto" hacia los esfuerzos de su gobierno y su pueblo, agradeció la solidaridad de los socios europeos y advirtió de que "debemos demostrar a los mercados que somos capaces de resolver la crisis".