El ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, ha afirmado este viernes que el paro subirá en agosto aunque en menor medida que en el mismo mes del año pasado. También ha criticado la actitud de la patronal respecto a las negociaciones colectivas y reconoce que bajar los impuestos en época de recuperación es un error porque hay que "ahorrar".

Con respecto a la cifra de desempleo, Gómez ha dicho que agosto, desde hace diez años, se ha ido convirtiendo en un mes "malo" para el empleo porque hay "ciertas prácticas" empresariales por las que se rescinden contratos y luego se vuelven a producir, según ha manifestado durante una entrevista en la cadena Ser.

"Es una forma de obtener el pago de las vacaciones a costa de los servicios públicos de empleo", ha subrayado. Este tipo de prácticas, ha asegurado, "está perseguida y castigada".

Ha añadido que el paro "irá mejor, creciendo, pero menos que en agosto del año pasado".

Críticas a la patronal

Valeriano Gómez también ha criticado que la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) haya endurecido su postura en la negociación con el Gobierno y los sindicatos, y consideró un error "mirar más al Parlamento y al Boletín Oficial del Estado (BOE) que a la situación económica, que es lo que exige en todo momento el diálogo social".

Gómez acusa a la CEOE  de "mirar más al Parlamento y al BOE que a la situación económica" Gómez también ha afirmado que la patronal no ha valorado suficientemente las circunstancias económicas y ha pensado más en el ciclo político "pensando en un hipotético cambio".

El ministro se mostró partidario de alcanzar un pacto para la negociación colectiva pero no solo en materia de salarios, sino en un "gran acuerdo de rentas" en las que también se moderen los beneficios empresariales y se destinen a la inversión y creación de empleo, como ya pidieron los sindicatos como condición para extender la moderación salarial hasta 2014.

"Hace falta un gran acuerdo de rentas porque si sólo se centra en la moderación salarial, los trabajadores dirán que por qué son los únicos que colaboran", indicó.

Gómez expresó su confianza en que habrá acuerdo porque hay "un diagnóstico compartido" y consideró que en tres meses, hasta las elecciones generales, hay tiempo suficiente para renovar el acuerdo en este sentido.

Aunque el ministro reconoció que con el diálogo tripartito se han alcanzado acuerdos salariales en el pasado, no ha sido así en las grandes reformas laborales, lo que calificó de "gran déficit del modelo de diálogo social".

Gómez valoró el gran acuerdo alcanzado en materia de pensiones, algo que le hizo pensar en que se retomaba el modelo de diálogo, pero cuando dijo que hubo que acometer la reforma de la negociación colectiva en fechas muy próximas a las elecciones autonómicas y municipales del pasado mayo se produjo el cambio de postura por parte de la patronal.

Aunque afirmó que hay empresarios que "legítimamente piensen que con un cambio de gobierno les vaya mejor", indicó que en "materias esenciales" los únicos gobiernos en la historia de la democracia que han rebajado las cotizaciones empresariales e impulsado estímulos a la contratación han sido socialistas.

Reconoce que no debieron bajar los impuestos en época de recuperación

Valeriano Gómez, ha afirmado también que durante el proceso de una recuperación económica no es el momento de bajar los impuestos, sino de ahorrar para cuando las cosas vayan mal.

Gómez ha dicho que comparte "especialmente el fondo" del proceso de negociación entre el PSOE y el PP para reformar la Constitución para establecer un techo de déficit y el compromiso de una estabilidad presupuestaria, "que no es déficit cero como pretendía el PP" sino "de estabilidad a lo largo del ciclo económico".
Durante la recuperación no es momento de bajar impuestos, sino de ahorrar

Aunque ha recordado que la crisis ha duplicado el tamaño de la deuda española y el Gobierno ha aplicado políticas de contención del gasto público, las políticas sociales "no tienen por qué verse seriamente afectadas" por dicho compromiso.

Gómez ha señalado que se abre un nuevo debate en la política fiscal española porque ahora debe plantear "un horizonte sensato y sostenible" de ingresos públicos que se perdieron en el pasado "por la alegría" de la burbuja inmobiliaria.

El ministro ha dicho en que no se ha planteado un referéndum porque el Gobierno se ha atenido al principio de legalidad que los grandes partidos "han respetado", y ha insistido en que el compromiso de estabilidad no afectará al mantenimiento del bienestar.

Se ha mostrado de acuerdo con la afirmación del candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, cuando se preguntó este sábado: "¿Quién ha dicho que sea de izquierdas endeudarse?"

La reforma de los contratos

Respecto a la reforma del contrato parcial, que finalmente el Gobierno no ha aprobado, el ministro expuso dos razones, una la "absoluta lejanía" de las posiciones entre la patronal y los sindicatos, y, la segunda, porque el Gobierno considera que funciona bien.

La CEOE, dijo, quería un contrato "a llamada", prácticamente en el que el trabajador estuviera "en casa" esperando a que le llamaran para trabajar unas horas al día sin saber horarios y sin previsión posible, frente a los sindicatos que "no querían tocar demasiado la flexibilidad".

La otra razón, explicó, es que el Gobierno ha considerado que este tipo de contratación funciona bien en España y crece a una tasa del 8 % interanual.

Por ello, el Ejecutivo decidió "centrarse" en el paro juvenil y aprobar el nuevo contrato de formación hasta los 30 años de edad, así como la interrupción de la regla que convierte en fijos automáticamente a trabajadores temporales cuyo contrato se encadena más de 24 meses en la misma empresa.