La juez Ángela Murillo
Fotografía de la presidenta del tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a los acusados de intentar reconstruir Batasuna a través de Bateragune, Ángela Murillo. Ángel Díaz / EFE

La presidenta del tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a los acusados de intentar reconstruir Batasuna a través de Bateragune, Ángela Murillo, ha preguntado este martes a una de las acusadas, que había abogado por dejar de lado "la violencia política", si cree que "un tiro en la nuca" es violencia política.

Ha sido al término de la declaración de Miren Zabaleta -hija del coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta- y poco después de que la procesada asegurara que "lo más innovador" de la nueva estrategia de la izquierda abertzale era la apuesta por "dejar de lado la violencia política" y superar así la situación del "conflicto en Euskal Herria".

La izquierda abertzale hace una apuesta por que no se utilice ningún tipo de violencia "Usted se ha manifestado contraria a la violencia política ¿Qué es la violencia política? ¿Un tiro en la nuca es violencia política?", ha preguntado entonces Murillo. La procesada ha respondido diciendo que, en el País Vasco, la violencia "ha estado motivada por causas políticas" y ha añadido: "Pero puedo llamarle violencia sin ningún calificativo. No hace falta ponerle adjetivos, no me parece relevante esa coletilla. Si quiere, la quito y así no da margen para una utilización tergiversada".

"Cuando digo que la izquierda abertzale apuesta por vías exclusivamente pacíficas lo que digo es que hace una apuesta por que no se utilice ningún tipo de violencia. Y me da igual el adjetivo que se pueda poner", ha concluido Zabaleta. Durante su declaración, la acusada ha dicho que "lo más innovador" del debate en el seno de la izquierda abertzale "era la tesis de que lo que tenía que cambiar no era tanto la actitud de Estado y de otros estamentos (...), sino que empezaba por cambiar la propia estrategia de la izquierda abertzale y dejar de lado la violencia política para dar pie a un cambio en nuestro país".

Las nuevas claves del debate

Zabaleta ha explicado que fue el exportavoz de Batasuna Arnaldo Otegi quien le trasladó las nuevas claves del debate, unas tesis que le convencieron porque, ha dicho, la izquierda abertzale "no conseguía sacar todo el partido necesario como proyecto de izquierdas y de liberación nacional". "En mi caso, fue la figura de Arnaldo la que hizo la luz sobre cuál era realmente el debate que se tenía que dar en la izquierda abertzale y el que planteó la necesidad de abrir el melón", ha manifestado la acusada, que está en prisión provisional por esta causa.

Previamente, el exconcejal de HB en Astigarraga (Guipúzcoa) José Manuel Serra, en libertad bajo fianza de 10.000 euros, ha negado ser el responsable de propaganda de Bateragune, así como haber participado en reuniones de ese grupo. Serra ha dicho que su trabajo en HB se centraba en tareas de propaganda y que lo dejó a raíz de la ilegalización de Batasuna en 2003, aunque "de vez en cuando" colaboraba de manera no remunerada con la formación.

El fiscal acusa a Serra de haber participado en varias reuniones en la sede del sindicato LAB en San Sebastián con el resto de acusados entre junio y agosto de 2009, lo que ha negado el acusado, que, no obstante, ha reconocido, que acudió a esa sede "sencillamente" para ver "si había posibilidad de trabajar allí" porque estaba en paro y su situación era "muy crítica".

La condena de Otegi

No es la primera vez que la juez Murillo es noticia por sus preguntas a los acusados. El pasado 8 de febrero, el Tribunal Supremo anuló una condena a dos años de prisión que una sala presidida por Murillo había impuesto al exportavoz de Batasuna Arnaldo Otegi -que también se sienta en esta ocasión en el banquillo- al estimar que la juez exteriorizó "un prejuicio acerca de su culpabilidad" al preguntarle si condenaba la violencia de ETA.

El breve diálogo entre Murillo y Otegi que motivó la anulación del juicio, que se repetirá el próximo mes de julio, tuvo lugar el 27 de enero de 2010, al concluir el interrogatorio al exportavoz de Batasuna, acusado entonces de enaltecer el terrorismo durante un homenaje al preso etarra José María Sagarduy el 9 de julio de 2005.

La magistrada hizo uso de su potestad para plantear preguntas a los acusados y emplazó a Otegi a decir si condenaba o no "rotundamente" la violencia. "No voy a contestar", contestó el dirigente abertzale, a lo que Murillo reaccionó diciendo "Ya sabía yo que no iba a responder" antes de que Otegi cerrara el intercambio replicando: "Y yo que iba a hacerla (la pregunta)".