Alfredo Pérez Rubalcaba
El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba. EFE/Alberto Estevez

Este mediodía terminaba el plazo para que los diez militantes socialistas que aspiraban a concurrir a las primarias socialistas y medirse con Alfredo Pérez Rubalcaba presentasen, ante la Comisión Federal de Garantías, los casi 22.000 avales necesarios para ello. Pero según ha informado Marcelino Iglesias, secretario de Organización del partido, ninguno ha conseguido reunir suficientes firmas.

Por tanto, el vicepresidente primero del Gobierno, que no ha tenido que pasar este trámite, ya que su nombre fue avalado por unanimidad por el Comité Federal del PSOE el 28 de mayo, se queda como el único candidato oficial -"de facto"- y sería proclamado como tal: no habrá primarias.

Se han cumplido de una manera estricta todos los plazos que exigen los estatutos"Se han cumplido de una manera estricta todos los plazos que exigen nuestros estatutos para la elección del nuevo candidato a presidente del Gobierno", ha dejado claro Iglesias. No obstante, ahora se abre un periodo para la presentación de alegaciones y luego la Comisión de Garantías Electorales hará una proclamación provisional de Rubalcaba como candidato y el 9 de julio será la definitiva en el Comité Federal.

Será entonces y no antes, ha aclarado, porque esa era la primera fecha en la que se podía convocar al máximo órgano del partido entre congresos combinando las agendas de Rubalcaba y del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Procedimiento "injusto"

De los diez candidatos que querían competir con Rubalcaba en las primarias, dos de ellos ya han anunciado al PSOE que impugnarán la decisión, ha dicho Iglesias, para aclarar a continuación que ninguno de ellos ha presentado los avales en la sede del partido, aunque alguno ha asegurado que tenía algunos apoyos.

Pero, en cualquier caso, ha señalado que la dirección sabe que "nadie tiene avales suficientes para poder entrar en competición en unas hipotéticas primarias". La mayor parte de los aspirantes se ha quejado de lo injusto que, a su juicio, es el procedimiento, habida cuenta de la "quimérica" tarea que supone reunir 21.872 firmas sin contar con ninguna ayuda del partido.