Bombardeo de la OTAN
Columnas de humo se elevan sobre un barrio de Trípoli, Libia, tras un ataque aéreo de la OTAN. EFE

La OTAN proseguirá sus operaciones en Libia durante todo el tiempo que sea necesario hasta lograr sus objetivos militares, aunque considera que ha llegado la hora de planificar la era pos-Gadafi con un papel importante de la ONU.

Los ministros de Defensa aliados, reunidos en Bruselas, acordaron este miércoles que mantendrán "la presión todo lo que sea necesario", afirmó el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, en rueda de prensa, donde aseguró que Muamar el Gadafi "es historia"

Los titulares de Defensa celebran un encuentro en el que analizan la operación "Protector Unificado" en Libia y la reestructuración interna de la Alianza.

La OTAN desearía una "utilización más flexible" de los activos militares aportados por los países Rasmussen dijo que los aliados han logrado "claros avances" desde que comenzaron la operación militar en marzo, han prevenido una masacre en Bengasi, han frenado el asedio a Misrata y han disminuido significativamente la capacidad militar de las fuerzas del coronel Gadafi, aunque, advirtió, "todavía siguen siendo una amenaza".

En este contexto, los ministros ratificaron la decisión de extender otros 90 días la operación en Libia a partir del 27 de junio y destacaron su compromiso con la misión, incluido el suministro de las capacidades militares necesarias para proseguir con la intervención y acabarla, indicó Rasmussen.

El secretario general subrayó que la OTAN dispone de las capacidades necesarias para continuar su misión, aunque reconoció que desearía una "utilización más flexible" de los activos militares aportados por los países. En esta línea, hizo un llamamiento a otros países aliados para que amplíen su apoyo, a fin de garantizar la "sostenibilidad" de la misión.

Libia sin Gadafi

Los titulares de Defensa coincidieron, además, en que "ha llegado el momento de planificar el día después del conflicto". "Gadafi es historia. Ya no es una cuestión de si se va, sino cuándo se va. Eso podría llevar semanas, pero también podría ser mañana y, cuando se marche, la comunidad internacional tiene que estar preparada", enfatizó.

Con todo, recalcó, la OTAN ha "preparado el terreno para un acuerdo político, al dejar claro a Gadafi y a sus seguidores que no hay futuro para la violencia y la represión". "No vemos un papel de liderazgo para la OTAN en Libia una vez que esta crisis se acabe", explicó.

El reinado del terror de Gadafi está llegando a su fin No obstante, la Alianza está dispuesta a ayudar a otras organizaciones internacionales y regionales a garantizar un proceso progresivo, si hay una sólida base legal, apoyo regional y una necesidad demostrable para ello. La OTAN es consciente de que transformar Libia en un Estado democrático moderno será un proceso largo y complejo y dependerá de los libios forjar el futuro de su país.

Conforme a lo que ha escuchado del Consejo Nacional de Transición (CNT), que aglutina a la oposición a Gadafi, Rasmussen cree que "tienen un sincero deseo de ver una verdadera democracia en Libia". "Es ahora cuando hay que empezar a planificar porque el reinado del terror de Gadafi está llegando a su fin y tenemos que estar preparados", insistió.

Los países miembros de la OTAN quieren así que la ONU asuma el peso principal de la misión pos-Gadafi. En ese posible escenario, no habrá fuerzas de la Alianza Atlántica en Libia: "no preveo tropas de la OTAN en el terreno".

La experiencia demuestra que el Consejo de Seguridad de la ONU "podría necesitar algún tiempo" para aprobar una resolución que permitiera a la organización desplegar tropas sobre el terreno, añadió. Por ello, la OTAN envía a la ONU el "clarísimo mensaje" de que debe tener "todos los planes preparados".