La escritora y periodista Maruja Torres firmará este viernes en la Feria del Libro ejemplares de su primera novela policíaca 'Fácil de matar' (Editorial Planeta) y posteriormente participará en el I Encuentro de Periodismo Cultural 'Nuevos caminos del periodismo cultural', organizado por la Asociación de Periodistas Culturales de Andalucía José María Bernáldez y la Asociación de Periodistas Culturales de Cataluña, además de la colaboración del Ministerio de Cultura, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Fundación José Manuel Lara, Algaida Editores y Asociación Feria del Libro de Sevilla.

Así, Maruja Torres, con 68 años, ha confesado en un encuentro reciente con periodistas en Sevilla que "tenía muchas ganas de matar como periodista, pero en la vida real no podía", por ello se le ocurrió empezar a buscar un 'alter ego' y decidió rescatar a Diana Dial, la protagonista de su primera obra policíaca. Así, justifica su afán de periodista que "aunque no haga reportajes, me fijo mucho y saco conclusiones de mis largos años en Beirut", capital de Líbano.

Además, considera que Occidente es "la sociedad de la indiferencia, la codicia, el provecho inmediato y el individualismo salvaje", cuyas condiciones, asevera, "se han impuesto en Líbano —país en el que se ambienta 'Fácil de matar'— y han eliminado la clase social que leía los periódicos en los cafés, dejaba pasar el tiempo con las tertulias y formaba un tejido".

Al respecto, manifiesta que "Líbano es un perpetuo dispersamiento de grandes gentes muy emprendedoras, pero que sólo emprenden el presente, nunca confían en el futuro y siempre recuerdan el pasado". Por tanto, sentencia, "serían extremos deformados de nuestra forma de ser". Aún con todo, "España es mucho más peligrosa políticamente en este momento que un Beirut que se vuelve cansino, porque Líbano es el único país que no ha entrado en crisis", explica.

Asimismo, Torres relata que en Líbano "hay muchas librerías y una libertad de expresión e inteligencia brutal tras el caldo de cultivo generado allí desde los años 60 con los palestinos y todos los líderes políticos oprimidos por los dictadores de alrededor", lo que ha supuesto "una provocación para Israel y Líbano se ha convertido en el escenario de batallas, unido a la efervescencia intelectual que después desemboca en el islamismo".

De este modo, la autora inspira su relato "en la cuenca mediterránea, donde nació la tragedia griega, el crimen político, la corrupción o el aceite de oliva, que tanto nos unen a todos". En general, realiza "una crónica de costumbres mortíferas de Beirut, donde aceptan cosas arcaicas y muy feudales como algo normal".

"un gran ejercicio",

Como tejer una colcha

Así comienza su trayecto por la novela negra, donde "tú no puedes detenerte" a clamar por "la injusticia del mundo", de modo que "hay que hacer que los personajes se comporten y adquieran caracteres mientras cuentan la acción", algo que para Maruja, "ha sido un gran ejercicio y he disfrutado mucho al ver que avanzaba, hasta que me atasqué y empecé a hacer una colcha, que es como una novela, y acabé la obra cinco meses después, mientras que la colcha la sigo a la espera de entrar en el récord Guinness", ironiza.

Tras ello, desvela que ha aprendido a narrar con Hitchcock, de hecho, su nueva obra tiene "una acción cinematográfica y respeta las convenciones del género". Según comenta Maruja, "desde los 16 años leo novela policíaca, que era de lo poco que no se censuraba" y para su obra ha leído libros "de memoria" y ha visto "muchas" películas y series.

En 'Fácil de matar', Diana Dial es una periodista de 54 años retirada, ex mujer de un importante empresario y que al divorciarse le pasó una generosa pensión vitalicia que le permite vivir como siempre lo ha hecho, como una nómada. A punto de abandonar Beirut, ocurre un nuevo atentado. Tony Asmar, el hijo pequeño de una importante familia de cristianos maronitas, muere junto a dos criadas etíopes.

Con la ayuda de su fiel criada filipina, un singular chofer y un investigador todoterreno, Diana Dial se dejará guiar por su instinto hasta dar con la verdad.

Próximos proyectos

Al hilo de ello, Maruja Torres adelanta que en la continuación de 'Fácil de matar', la protagonista Diana viajará a Egipto, donde le espera "un ajuste de cuentas", en un país que "ya masca la tragedia —antes de la marcha del ex presidente Mubarak—, porque la gente no puede más de hambre".

Y es que, para ella, "estas novelas de la cuenca del Mediterráneo reflejan en cierta manera el neocolonialismo occidental de estos países árabes, a través de las agencias de viajes, las empresas de energía o incluso las ONG". Además, añade, "hay gente que es miserable por donde quiera que vaya y se muestra más miserable en países así", características que recoge en su libro, que se basa en "el último colonialismo antes de los vientos de libertad".

Así, la escritora revela que "siempre" llora cuando acaba una novela, "porque me quedo sin mis personajes queridos, que se los queda la editorial haciéndole cosas y cuando los vuelvo a encontrar ya volvemos a vivir nuestra vida, sueño con ellos". Mientras tanto, sostiene que "ser mayor te libera y a estas alturas de la vida, uno no tiene que cortarse", aunque, "se que me moriré y en el máster de 'El País' no actuaré nunca".

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