Ante la proximidad de estas celebraciones, la FUCI ha realizado un estudio que concluye que el gasto mínimo es de 1.700 euros, mientras que el máximo puede acercarse a los 3.400 euros.

El traje de la niña oscila entre los 100 euros de un vestido sencillo y los 300 de un traje con más bordados
Según ese análisis, el traje de la niña oscila entre los 100 euros de un vestido sencillo y los 300 de un traje con más bordados y adornos, al que hay que unir el precio de los complementos, como los zapatos o los tocados.

No obstante, el gasto principal es el banquete, ya que, alerta la FUCI, una celebración que era hace años estrictamente religiosa se ha convertido en un acto social.

Tomando como base una comida con treinta invitados, fija el gasto medio en los 1.080 euros, a los que se suma normalmente el coste de los servicios de animación infantiles que suelen ofrecer algunos restaurantes -payasos, magos, juegos hinchables, etc-, que oscila entre los 150 y los 450 euros.

A todos estos gastos, se puede añadir el reportaje de fotografía o de vídeo, los recordatorios o los objetos conmemorativos que se regala a los asistentes a la comunión, detalles que pueden costar entre 300 y 600 euros.

Para evitar el "sobreendeudamiento familiar", la Federación aconseja buscar fórmulas de ahorro, como recurrir a los "trajes de calle" para los niños, acordarse de solicitar en el restaurante el menú infantil, o buscar animadores particulares, en lugar de contratarlos a través de una empresa dedicada a la organización de fiestas.