'Gertrude Stein', 1905–06
Retrato de Gerturde Stein, pintado por Pablo Picasso © Estate of Pablo Picasso / Artists Rights Society (ARS), New York; photo: The Metropolitan Museum of Art, NY

"Los Estados Unidos son mi país, pero París es mi hogar". Así de explícita era la escritora Gertude Stein (1874-1946) cuando tenía que situar el centro geográfico de sus sentimientos.

La autora de la  Autobiografía de Alice B. Toklas (1933), donde narra la vida de su compañera y amante, fue una figura central para las vanguardias artísticas que poblaron la capital francesa durante la primera mitad del siglo XX, cuando ejerció de madrina, confidente, mecenas y provocadora para el avant-garde.

Hija de un empresario judío que se hizo millonario en el negocio de los tranvías en la Costa Oeste de los EE UU, Stein, sus dos hermanos y su cuñada, sufragaron proyectos, compraron obras y apoyaron a pintores y artistas. No es exagerado afirmar que sin el sostén económico de la familia algunos grandes maestros como Picasso y Matisse, amigos íntimos y predilectos de los Stein hubieran tardado bastante más en llegar a la categoría que alcanzaron.

Fantástico ojo para los nuevos valores

Gracias a la situación de privilegio y desahogo económico de la que disfutaban, pero también a su fantástico ojo para los nuevos valores artísticos, los Stein se hicieron con una de las colecciones privadas más completas del arte de aquellos años decisivos para el devenir plástico futuro.

La exposición The Steins Collect: Matisse, Picasso, and the Parisian Avant-Garde (La colección de los Stein: Matisee, Picasso y el 'avant-garde' parisino), inagurada el sábado en el San Francisco Museum of Modern Art (SFmoma), saca ahora a la luz todas las piezas de la pinacoteca privada, así como material que la contextualiza -fotos, cartas, manuscritos, libros...-.

La muestra es de un esplendor indiscutible. Hay cuarenta obras de Picasso y sesenta de Matisse, entre ellas cuadros tan conocidos como el Retrato de Gertrude Stein del primero y Mujer con sombrero del segundo. También se exhiben piezas, hasta un número total de doscientas, de Cézanne, Renoir, Manet, Picabia, Man Ray y Juan Gris.

“El legado de la familia Stein es una prueba de que los coleccionistas individuales juegan un papel decisivo en la historia del arte", afirma el director del SFmoma Neal Benezra, que destaca el "apetito por el riesgo y el compromiso intelectual con los artistas vivos" de los Stein.

Fueron verdaderos adalides del modernismoEn el mismo sentido se expresa una de la comisarias de la exposición, Janet Bishop, para quien es "imposible subestimar el papel de esta excéntrica familia estadounidente en los patrones artísticos de los comienzos del siglo XX". Para Bishop los Steins fueron "verdaderos adalides del modernismo, abrazando y defendiendo el arte antes de que tuviera una aceptación masiva".

Como expatriados residentes en Francia, los cuatro Stein se convirtieron en figuras capitales del ambiente artístico de París. El mayor de los hermanos,  Leo Stein (1872–1947) y la más joven, Gertrud, fueron los primeros en abandonar la casa familiar de Oakland (California-EE UU) para viajar a París y visitar la Exposición Universal de 1900. El tercer hermano, Michael Stein (1865–1938), y su mujer, Sarah Stein (1870–1953), les siguieron cuatro años más tarde.

Las familia se establecieron en las calles Fleurus (Leo y Gertrude) y Madame (Sarah y Michael) y se integraron en la vida intelectual y artística de la ciudad. Leo y Gertrude vivian con modestia y tenían que apañárselas con los réditos de las inversiones de la familia. Aún así, no dejaban de adquirir obras de arte.  “Puedes comprar ropa o pintura. Es así de simple. Nadie es tan rico para comprar las dos cosas", decía Gertrude.

Los Stein trabaron amistad con buena parte de los artistas emergentes a los que promovían, en particular Matisse y Picasso, cuyos cuadros coleccionaban. Gracias a Sarah, el primero pudo montar una escuela de pintura.

Casas que parecían museos

Las paredes de los domicilios de la familia estaban tan repletas de obras de arte que tuvieron que establecer horarios para las visitas, que acudían con el mismo interés que si se tratase de museos. Una vez a la semana organizaban jornadas de puertas abiertas, en las que se daban cita escritores, artistas, músicos e intelectuales.

En 1928 Sarah y Michael Stein cambiaron de domicilio y se establecieron en la Villa Stein que diseñó para ellos el arquitecto Le Corbusier. Gertrude, que ya vivía con Alice B. Toklas, adquirió un bello estudio en la calle Christine.

Todos los hermanos Stein regresaron a California antes de la II Guerra Mundial con la excepción de Gertrude, que siguió viviendo en Francia hasta su muerte. Durante el conflicto bélico mostró con claridad su apoyo a Hitler, para el que llegó a pedir la concesión del Nobel de la Paz.

Tras su exhibición en el SFmoma, The Steins Collect viajará a París (Grand Palais, Paris, entre octubre de 2011 y enero de 2012) y Nueva York (Metropolitan Museum of Art, de febrero a junio de 2012).