Fernando Arrabal
El filósofo y escritor Fernando Arrabal. Jorge París

¿Le ha gustado la obra?
Me gustaría besarles el trasero a los actores. Es una representación única, animal como la filosofía.

¿Animal como su texto?
No, yo no soy animal, soy la ciencia de soluciones imaginarias. Por eso fui el único escritor que escribió una carta a Franco. Y el único escritor no político encerrado en la cárcel de Carabanchel y cuya obra fue prohibida. Tuve ese honor.

Y fue uno de los 5 españoles a los que se les prohibió entrar en España por "muy peligrosos".
Fíjese, yo, que no mato chinches. Cuando entra una pulga por la ventana la ayudo a salir.

He creado un partido anarquista con un solo miembro, yo, y a veces me expulso

Los personajes de la obra, Fando y Lis, son en realidad su mujer y usted, ¿no da pudor?
Mi obra es hija de mi imaginación, y mi imaginación es el arte de combinar mis recuerdos. Ella inspira Fando y Lis. El verdadero tsunami del amor está en Fando y Lis.

"En España soy relativamente famoso y totalmente desconocido", dice usted, ¿le molesta?
Soy el escritor más visitado de Internet, ¿se puede uno quejar de eso? Además ¿conoce usted algún escritor conocido? ¿Y cree que es porque la cultura está en crisis? Pues sí lo está, pero porque los sentimientos están en crisis, y eso sucede desde los tiempos de Nabucodonosor. Pocos hablan de amor.

¿Y qué es el amor?
La autoternura hacia las propias limitaciones de la memoria. Cuando yo me enamoré por primera vez fue de una monja, que me enseñó a leer, a escribir y a amar. Y porque yo la amaba aprendí y gané el concurso de superdotados. Lo hice por ella.

¿Escritor por accidente?
Me rebelo contra su pensamiento de que soy escritor. Yo soy el chivo expiatorio de España. Y no he estado nunca en política... He creado un partido anarquista con un solo miembro, yo, y a veces me expulso.

Creo que intentaron matarle...
Varias veces: en Japón, México y España. Aquí fueron dos falangistas. En la universidad yo había dicho cosas que fueron juzgadas provocadoras y vinieron a verme y me dijeron que iban a matarme a palos. Me dio tanto miedo que opté por sentarme en el suelo.

¿No se mata a la gente sentada en el suelo?
No, porque los que usan la violencia quieren una oposición violenta.