Rescate de la caja negra
Imagen de las tareas de rescate de las cajas negras del avión de Air France siniestrado sobre el mar. REUTERS

La segunda caja negra del avión de Air France que se estrelló en junio de 2009 cuando cubría el trayecto entre Río de Janeiro y París fue hallada la  "en buen estado", informó la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA).

El dispositivo que graba las informaciones de cabina, imprescindible para esclarecer las causas del siniestro, fue "localizado e identificado" por los investigadores a las 21.50 GMT del lunes y fue recuperado por el submarino robotizado Remora 6.000, que lo hizo llegar "al navío francés Ile de Sein a las 02.40 GMT del martes 3 de mayo", señaló la BEA en un comunicado. El accidente del avión de Air France mató a 228 personas

Un día antes, los responsables de las pesquisas habían localizado y recuperado la primera de las dos cajas negras, en concreto, la que se ocupa de grabar la actividad de los instrumentos de vuelo.

Esta caja se encontraba en la zona del océano Atlántico en la que el 4 de abril pasado se encontraron los restos del Airbus A330 siniestrado.

La incógnita ahora pasa por saber si los investigadores podrán recuperar los datos de ambos dispositivos, después de que hayan pasado cerca de dos años sumergidos en las profundidades marinas, tras el accidente que causó 228 muertos.

El director del BEA, Jean-Paul Troadec, indicó que "el estado exterior (de la segunda caja negra) es bueno, como en la primera", pero la cuestión ahora es descubrir si han sufrido daños en el fondo marino, en particular si han sido sometidas a corrosión.

Troadec contó en una entrevista a la emisora de radio France Info que "si todo va bien, la lectura podría ser rápida": "en el mejor de los casos varios días, en el peor varias semanas" si se hubiera producido corrosión. En el mejor de los casos la lectura podría durar varios días

La ministra francesa de Ecología, Nathalie Kosciusko-Morizet, subrayó en un comunicado que el descubrimiento de la segunda caja negra va a permitir "un gran avance en la investigación" y por eso "el tratamiento de los datos debe comenzar lo más rápido posible".

Se trata -subrayó Kosciusko-Morizet- de que los familiares de las víctimas puedan conocer "todas las circunstancias del accidente", pero también que "la experiencia de esta catástrofe aérea es esencial para que avance la seguridad y que este tipo de drama no se vuelva a producir".

Desde que se produjo el siniestro hace 23 meses, la Administración francesa, el fabricante del avión Airbus y la compañía Air France se han gastado 35 millones de euros para las pesquisas, lo que constituye un récord en Francia.

A falta de las informaciones procedentes de las cajas negras, lo único que los investigadores han podido determinar es que el vuelo AF447 sufrió un fallo en las sondas que indican la velocidad del avión, provocado por el hielo.

Sin embargo, la BEA advirtió de que esas conclusiones no podían explicar por sí solas el accidente del Airbus y apeló a la prudencia sobre las mismas.

Pese a todo, la aerolínea Air France procedió a cambiar todas las sondas de su flota por otras más modernas y resistentes a las bajas temperaturas.