Hospital
Interior de un hospital. ARCHIVO

El Institut Català de la Salut (ICS) ha sido condenado a pagar 180.000 euros por una negligencia médica que, en 2004, costó la vida a una niña de un año de la población gerundense de Roses, según refleja la sentencia.

El primer médico dijo que se trataba de una bronquitis y de la aparición de los dientesLos padres llevaron a la niña en tres ocasiones al Centro de Asistencia (CAP) de Roses por una sintomatología febril, sin que se le diese mayor importancia hasta que, diez días después de la primera visita y al no remitir la dolencia sus padres acudieron al hospital de Figueres, donde se le detectó una meningitis que le provocó la muerte tres días más tarde.

El juzgado contencioso administrativo número 17 de Barcelona responde así al recurso interpuesto por parte de los padres de la víctima contra una resolución de 2008 que desestimaba la solicitud de indemnización. Los hechos se remontan al 23 de enero de 2004 cuando los padres llevaron a la pequeña al Centro de Asistencia Primaria (CAP) de Roses con un cuadro de fiebre, tos, resfriado y vómitos.

El médico que la atendió determinó que se trataba de una bronquitis y de la aparición de los dientes y que se debía solucionar con un antitérmico y un aerosol. Un día después, y ante la persistencia de la fiebre elevada, la niña fue llevada de nuevo al CAP, donde la atendió otro doctor, que diagnosticó anginas y recetó un antibiótico y un analgésico.

El segundo doctor le diagnosticó anginasEl martes 27 de enero, los padres llevaron nuevamente a su hija al CAP de Roses al no remitir la fiebre y un tercer médico apreció pus en la boca de la menor y recomendó mantener el tratamiento con analgésico. El 2 de febrero, la pareja llevó a la niña al hospital de Figueres y allí se le diagnosticó una meningitis pneumococica que forzó su traslado al hospital Josep Trueta de Girona, donde falleció tres días más tarde.

Un tercer médico recomendó mantener el tratamiento con analgésicoEl juez entiende que la persistencia de síntomas obligaba a los médicos a derivarla a un centro de nivel superior o a practicar pruebas complementarias. Nada se objeta al primer diagnóstico, pero si a los otros dos por la persistencia de la fiebre, la corta edad de la niña y la falta de efectividad del tratamiento.

La sentencia habla de "pérdida de oportunidad" y de "privación de expectativas" en base a que, pese a la incertidumbre de los resultados médicos, "los ciudadanos deben contar con la garantía de que, como mínimo, van a ser tratados con diligencia aplicando los instrumentos que la ciencia médica pone a disposición de las administraciones sanitarias".

Los ciudadanos deben contar con la garantía de que van a ser tratados con diligenciaPor estos motivos, el juez condena al ICS a abonar a los padres de la niña 180.000 euros más los intereses legales desde el 13 de junio de 2006, aunque cabe interponer recurso de apelación contra la sentencia. El abogado de los padres, Xavier Bonet, ha manifestado su satisfacción por la sentencia al entender que, en el caso del segundo y tercer médico, su responsabilidad era "extrema" y que la negligencia en que incurrieron comportó que "los padres llegasen tarde" cuando acudieron al centro hospitalario de Figueres.

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