Hay amores que están intoxicados y envenenados por celos incontrolados. El 'síndrome de Otelo' afecta mucho más a los hombres que a las mujeres. Quienes sufren este delirio están totalmente convencidos de que su pareja le es infiel. Además, las personas con las que se junta su chico o chica se convierten en el enemigo número uno. Por eso, uno de los 'objetivos' de estos celosos compulsivos es hacer desaparecer ese entorno.

El peligro de un 'Otelo'

La actitud obsesiva de Otelo hizo que estrangulara a su esposa, Desdémona. Más tarde, se dio cuenta del error y, arrepentido, se suicidó. Por suerte, esta historia forma parte de la literatura universal pero Shakespeare quería con su personaje dar pautas de cómo conocer a un celoso compulsivo.

Hoy en día, la ficción se transforma en realidad y son muchos los casos en los que la violencia de género se cobra la vida de una nueva mujer. A pesar de ello, también hay mujeres que padecen este síndrome, como la ya catalogada 'novia psicópata'. Se trata de Debbi Wood, de 42 años, que ha llegado hacerle la prueba del polígrafo a su chico. Otras perlitas de la señora son requisarle el móvil, revisar sus cuentas bancarias e incluso le prohíbe ver la televisión para que no se fije en otras mujeres. 

¿Cómo detectar a un celópata?

Piensan que su pareja es infiel aún sin tener pruebas de ello. La celopatía viene precedida por un episodio de infidelidad en la persona que lo padece. Su principal objetivo es hacer ver a la pareja que todo su mundo es malo e intenta deshacerse de ello. No duda en infiltrarse en la intimidad de la pareja, bien sea a través de su móvil o redes sociales.

Las personas que conviven con un celópata suelen comenzar a acomplejarse e incluso sentirse culpables de las circunstancias. Piensan que son la causa de que la pareja vaya mal. Es importante detectar cuando antes que tu pareja tiene este problema para seguir o no con la relación. En el caso de intentarlo, es imprescindible que acuda a terapia antes de que la cosa sea insostenible.