Un gato llamado Ryzhik (en castellano 'pelirrojito') ha vuelto a caminar después de perder las cuatro patas por culpa del frío extremo en Siberia (Rusia) el pasado invierno. Ahora, gracias a unas prótesis de titanio hechas por un veterinario, tiene otra oportunidad.

Así lo ha mostrado la clínica en una publicación de Instagram en la que se puede ver al felino, bajando las escaleras con mucho cuidado, estrenando sus nuevas prótesis. La grabación dura poco menos de un minuto.

En enero, el animal fue encontrado en medio de la nieve, con las patas totalmente congeladas y con gangrena, por lo que no hubo más remedio que amputárselas para salvarle la vida.

Una clínica veterinaria en Novosibirsk fue la encargada de diseñar e implanta las prótesis mediante una tomografía computarizada. "Hemos logrado un buen resultado manteniendo la función de las extremidades, cortando su segmento, ya que si dejas el muñón, el gato lo romperá", explicó Gorshkov, uno de los veterinarios, a un medio local.