Las autoridades rusas han activado el estado de alerta elevada en la región de Yakutia, en el noroeste de Siberia, donde las temperaturas han bajado por debajo de los -60 grados.

El pasado lunes las máximas batieron un hito histórico en el pueblo de Oymyakon, donde por primera vez se registraron temperaturas que superaron los -59ºC, la más baja que se ha experimentado desde 1933, y llegaron a los -62ºC.

Esto no ha impedido a un grupo de turistas chinos disfrutar de un baño en la única fuente cuyas aguas no se han congelado. Mientras tanto, los residentes comparten insólitas fotos con sus pestañas totalmente congeladas al exponerse a la calle.