#DesnudaLaFruta, la campaña que quiere acabar con los envases de plásticos en la comida fresca
Una de los ejemplos más alarmantes, una cebolla en una bandeja de porexpan. ISABELVICENTE

Es parte de nuestro día a día ver en el supermercado fruta y verdura presentada con envases de plástico, algo que poco a poco está acabando con la comida fresca. Esta tendencia ha encendido la bombilla de Isabel Vicente, una joven ingeniera agrónoma de Salamanca, que junto a un grupo de ciudadanos se ha dispuesto a promover la campaña #DesnudaLaFruta.

Con esta iniciativa, se invita a los ciudadanos a colgar en las redes imágenes que muestren la ingente cantidad de plásticos que cubren las verduras y frutas en los supermercados. Además, sirve como modo de expresión de la indignación que existe en torno al tema.

Uno de los ejemplos más alarmantes es el de una cebolla en una bandeja de porexpan… algo que ha incendiado las redes porque lo primero, una cebolla no necesita ser cubierta con nada y además, se usa un envase demasiado grande para una sola pieza. Cientos de imágenes como esta conforman una campaña que pretende denunciar el mal uso que se está haciendo del plástico: naranjas, piñas, kiwis, pimientos… todos ellos pelados y cortados.

Sus precursores quieren, por un lado, llegar a concienciar al consumidor para que eviten este tipo de envases y, por otro, que los supermercados aumenten la venta a granel de los productos frescos.

La campaña considera que se le está dando un uso innecesario y banal al plástico que contribuye a que haya una inmensa cantidad de mercancías de usar y tirar, que luego se convierten en residuos prácticamente al instante. Además, esto impide que se aprovechen las propiedades y ventajas del plástico, que es muy útil en sectores como la medicina o ingeniería.

Por si fuera poco, este uso desorbitado del plástico también desencadena problemas relacionados con la contaminación y emisiones de gases de efecto invernadero. Todo eso sin dejar de tener en cuenta que el hecho de que no sean biodegradables -no consumidos por ningún ser vivo como microorganismos y hongos- hace que se transformen en elementos químicos naturales.

Según afirman los promotores de #DesnudaLaFruta, lo mejor sería elegir la venta a granel y usar bolsas de tela reutilizables para pesar los alimentos. Porque lo más nocivo para nuestro planeta muchas veces se encuentra en lo más cotidiano.