Curry e Ibaka durante un partido
El jugador de los Warriors de Golden State Stephen Curry (c) entra a cansta junto al español Serge Ibaka (d) durante un partido de la NBA disputado entre los Thunder y los Warriors en el Oracle Arena de Oakland (EE.UU.) EFE / John G. Mabanglo

Al base estelar de los Golden State Warriors, Stephen Curry no hay récord que se le resista. Al menos eso da a entender tras guiar a su equipo hacia las 44 victorias consecutivas como local, marca que solamente estaba en poder de los Bull de Chicago con Michael Jordan como líder y que lograron en la temporada 1995-96.

Los Warriors volvieron ganaron 121-106 a los Oklahoma City Thunder de Serge Ibaka y Kevin Durant—por tercera vez esta temporada— en un final de partido emocionante en el que Curry volvió a protagonizar jugadas propias de una auténtica estrella y aumentó su marca personal en la NBA de 130 juegos seguidos con al menos un triple anotado.

El base estadounidense de los Golden, que el pasado sábado sufrió un leve esguince en el tobillo izquierdo y que no jugó el partido contra los Hawks, comenzó el encuentro motivado. Minutos antes del inicio, Curry recibió otro premio al ser elegido Jugador del Mes de la Conferencia Oeste en febrero. Es el segundo reconocimiento de este calibre que consigue durante la presente temporada y se convierte en el primero de la historia en lograr esa azaña, tras haber sido premiado en noviembre.

Durante el partido, a pesar de que los Thunder aguantaron los tres primeros cuartos, el restultado se decidió en el último. Los Warriors consiguieron un parcial demoledor de 39-23 con el que dejaron sentenciado el marcador y la victoria. El base estadounidense reapareció e hizo vibrar al público del Oracle Arena que coreaba al unísono: "¡MVP, MVP!" y mostraba carteles de "Curry Presidente".

El Jugador Más Valioso (MVP) de la liga, que ya tiene de nuevo asegurado el segundo premio consecutivo, terminó la noche con 33 puntos y 5 triples —de 15 intentos—, no fue su mejor anotación pero fue suficiente para volver a ganarle el duelo personal a Durant, que se quedó a las puertas de un triple-doble tras aportar 32 puntos, 10 rebotes y nueve asistencias —el mejor anotador de su equipo—. Tras él, Russell Westbrook con 22 unidades y el hispano-congolés Serge Ibaka con 20 fueron los máximos anotadores de los de Oklahoma.

Suman 55 victorias y  5 derrotas, el mejor balance de la historia de la NBA tras disputar 60 partidosSin embargo, a los Thunder les faltó la ayuda que le proporcionaron a Curry el resto de sus compañeros de banquillo, además del escolta Klay Thompson, que anotó 21 puntos a pesar de fallar de los siete intentos de triple que hizo; el pívot Draymond Green y el alero Harrison Barnes, que subieron al marcador 14 tantos cada uno y completaron la lista de los cuatro titulares que tuvieron números de dos dígitos.

Los de Oakland, con sus 55 victorias y sólo 5 derrotas, también protagonizan el mejor balance de la historia de la NBA después de disputar 60 partidos y además, tienen en su registro una marca de victorias a su favor de 26-0 en su campo en lo que va de temporada. Se trata del único equipo que lo ha conseguido junto con los Spurs (29-0), ambos dentro de la Conferencia Oeste.

Desde el 30 de marzo de 1995 hasta el 4 de abril de 1996, los Bulls ganaron 44 partidos consecutivos en su campo, y los Warriors podrían batir esa marca el próximo domingo cuando se enfrenten a los Ángeles Lakers.