Lindsey Vonn
 Lindsey Vonn celebra su bronce en descenso. EFE

La estadounidense Lindsey Vonn, plusmarquista en victorias (81) en la Copa del Mundo de esquí alpino, competición que ha ganado cuatro veces; y que en su último descenso olímpico, el de los Juegos de PyeongChang, concluyó tercera en la pista de Jeongseon, explicó que "quería ganar" por su abuelo fallecido, pero que cree que éste "estará orgulloso".

Lindsey, de 33 años, campeona olímpica (de descenso) hace ocho años, en Vancouver (Canadá), y doble oro mundial; cuyo palmarés sería aún más sobresaliente si no hubiese sufrido tantas lesiones -entre ellas la que la dejó fuera de los últimos Juegos, en Sochi (Rusia), hace cuatro años- quería dedicarle una victoria a su abuelo, Don Kildow, fallecido el pasado mes de noviembre a los 88 años.

Sin embargo, se tuvo que conformar con ser tercera en la prueba que ganó la italiana Sofia Goggia. Capturando un bronce que la convirtió en plusmarquista, ya que la súper-campeona de Minesota, formada en Vail (Colorado), es a partir de este miércoles la más veterana esquiadora alpina en subirse a un podio en unos Juegos Olímpicos.

"Lo di todo y completé una gran carrera. Sofia esquió mejor que yo, simplemente", explicó Vonn, que seguirá compitiendo, al menos, una temporada más, en busca del récord absoluto de victorias en la Copa del Mundo, que detenta, con 86, el sueco Ingemar Stenmark. Del que se colocó a tiro de cinco tras sus dos victorias, el primer fin de semana de este mes, en los dos descensos disputados en Garmisch-Partenkirchen (Alemania).

"Creo que he llevado una línea perfecta a lo largo de todo el recorrido, casi demasiado perfecta, diría. Me esforcé todo lo que pude por mantener esa línea. Así que no tengo queja alguna", indicó este miércoles, en Jeongseon, Lindsey Vonn, que en el supergigante sólo había podido acabar sexta.

Ataques en las redes

La deportista es también noticia por los ataques llenos de ira que está recibiendo en las redes sociales, en forma de burla por no ganar el oro.

Son la respuesta de los seguidores de Donald Trump, presidente de EE UU, a quien Vonn había criticado. En diciembre, la esquiadora, durante una entrevista en la CNN, criticó la administración Trump. También dijo que "absolutamente no" visitaría la Casa Blanca si ganaba una medalla de oro.

Ahora, tiene que aguantar las mofas de los fans del presidente por no haberlo logrado. Aunque a ella le dé igual: "No cambiaré de opinión", dijo hace unos días, cuando empezaron los ataques.