Vinicius
Vinicius durante el encuentro contra la Juventus EFE

Vinicius lleva solo dos partidos, pero ya ilusiona al madridismo. El brasileño dejó muy buenas sensaciones en el segundo partido de pretemporada en la victoria del Real Madrid, la primera de la temporada, ante la Juventus de Turín (1-3)

Salió en el descanso, cuando al Madrid le faltaba velocidad, desborde y llegada. Una primera parte en la que el equipo blanco había gozado de muchísima posesión, pero no generaba peligro. Todo lo contrarió a lo que se vio tras la reanudación y Vinicius fue gran protagonista del cambio.

En la primera que tuvo, el Madrid generó un contraataque que el brasileño guio hacia el área, encaró, desbordó, paró el tiempo y asistió a Asensio con un movimiento de tobillo sutil, preciso y eficaz para que el mediapunta solo tuviera que empujar. Fue la primera del extremo de 18 años, que ya en el primer partido de pretemporada demostró que al espacio hay que temerlo.

Tras el gol, buscó su premio. Aparecía en todas las jugadas de peligro. En la más clara se gustó demasiado cuando tenía toda la portería para estrenarse como goleador. Prefirió hacer un recorte de más, lucirse, demostrar que es cuando él quiere, como ya hizo en el primer gol de Asensio, pero esta vez le salió mal y su disparo forzado se marchó alto.

El gol finalmente se le resistió, pero Vinicius cambió el partido. Acaba de aterrizar pero ya ha demostrado que lo que tiene por dar no es ni mucho menos poco para un Madrid tristón tras la marcha de Ronaldo.