Vincenzo Nibali se convirtió este domingo en el sexto ciclista que ingresa en la "triple corona" que reconoce a los ganadores de las generales de Giro, Tour y Vuelta. Un encadenado especial, quizá con más mérito en el pasado, por las particularidades e idiosincrasias de cada carrera. Sin embargo el ciclista del Astaná, el más veterano que concreta este hito, es el primero que lo hace con la secuencia Vuelta a España, Giro de Italia y Tour de Francia: históricamente, la que mejor refleja un estatus de las tres grandes contra el que la ronda española está luchando con fuerza y eficacia en los últimos tiempos.

Ningún ciclista había ingresado en la triple corona con la secuencia de éxitos Vuelta-Giro-Tour; hasta NibaliEl primero que logró esta triple corona fue el francés Jacques Anquetil. El galo ganó primero el Tour, después triunfaría en un Giro y más tarde haría lo propio en la Vuelta. Estos pasos los repetirían otros dos integrantes de este selecto club: el italiano Felice Gimondi y el español Alberto Contador. En la triple corona no podría faltar el ciclista más ambicioso de todos los tiempos, el belga Eddy Merckx: el flamenco, eso sí, se estrenó con el Giro para después triunfar en el Tour y la Vuelta. Solo el galo Bernard Hinault triunfó primero en la ronda española para después estrenarse en el Tour y en el Giro.

No influye tanto el cambio de fechas de 1995, cuando la Vuelta pasó a disputarse en septiembre, después de las pruebas italiana y francesa: ningún corredor ha ganado las tres el mismo año. Y dada su exigencia, es un reto complejo y difícil. Lo más parecido, sin embargo, lo está firmando en los últimos años el australiano Adam Hansen con otro encadenado al que también se le reconoce la etiqueta de "triple corona".

El ciclista del Lotto concluyó en París su novena carrera de tres semanas consecutiva. Desde la Vuelta 2011, el aussie, afincado en la República Checa desde hace varios años, ha participado con gran regularidad en las tres "grandes" y, de hecho, en este 2014, donde tiene previsto disputar la Vuelta a España de nuevo, afronta la que sería su triple corona  (afrontar Giro-Tour y Vuelta) de manera consecutiva. Una auténtica lección de regularidad y fondo.