Lewis Hamilton
Lewis Hamilton rocía de champán a sus ingenieros tras el GP de Mónaco. Captura de pantalla @MercedesAMGF1

De las 77 victorias que ha logrado Lewis Hamilton en su carrera deportiva, una de las más difíciles y sufridas fue en este último GP de Mónaco. Una estrategia demasiado arriesgada por parte de Mercedes le hizo ir durante prácticamente toda la carrera con unos neumáticos que, en las últimas vueltas de carrera, estaban destrozados.

Eso permitió a Max Verstappen disputarle la carrera hasta las últimas curvas, mientras el pentacampeón se lamentaba por radio de que no iba a aguantar mucho así y clamaba contra una decisión errónea del muro. Sin embargo, todo salió bien para él y acabó ganando.

Después de la carrera, y tras la ceremonia del podio, Hamilton tuvo su venganza. Mientras sus ingenieros estaban acabando de recabar datos y recoger, el británico se coló en la sala y sin pensárselo empezó a rociar con champán a los responsables de su estrategia. "¡Esto por hacerme correr durante 68 vueltas con neumáticos medios!", se carcajeaba un Hamilton que dejó calados a sus compañeros.

Hamilton sale del GP de Mónaco con más ventaja al frente del Mundial: ya son 17 puntos frente a su primer perseguidor, su compañero Valtteri Bottas, que fue tercero en Mónaco.