Foto de la plantilla del Unión Adarve
Foto de la plantilla del Unión Adarve Unión Adarve

Un equipo de barrio, poco conocido, con poco presupuesto, ha conseguido hacer historia y alcanzar la Segunda división B.

Si para sus aficionados ya era una inmensa alegría ver al Unión Adarve en Tercera en 2011, algo que parecía inmejorable, los madrileños han conseguido reinventarse y conseguir dar un paso más en su gesta.

La gran mayoría de sus componentes tienen otras profesiones, además de jugar en el equipo, porque en un club modesto no se puede vivir solamente de jugar con la pelota.

Por señalar algunos ejemplos, el capitán del equipo, David de las Heras, estudia una ingeniería matemática; el entrenador, Víctor Cea, es profesor escolar; y el presidente del club, Luis Gómez, periodista.

"Nadie está por dinero. Les gusta el fútbol por encima de otras cosas. Son futbolistas de verdad, porque tienen algo en sus cabezas que les hace cumplir los objetivos", asegura a 20 minutos su máximo mandatario.

Temporada de menos a más

El equipo comenzó con mal pie la liga. Con cinco derrotas en los nueve primeros encuentros, el equipo rojinegro imaginaba otro año en el que el sueño del ascenso no aparecería por el Estadio Vicente del Bosque.

Pero para David de las Heras, hubo un partido que fue el gran cambio del equipo. "El partido de Móstoles, con 1-1 en el marcador y un jugador menos a los diez minutos de partido, marcó un antes y un después en la temporada por la costosa victoria que logramos. Desde entonces cambiamos el esquema y comenzamos a creer", cuenta David.

Un mensaje que repetía Víctor Cea, entrenador del equipo, "El equipo jugaba bien a principio de temporada, pero le faltaba alma, necesitaba tener más garra y finalmente ellos mismos se dieron cuenta de que la tenían".

Con solamente cuatro derrotas en casa, el equipo madrileño logró crear un fortín en el Vicente del Bosque, donde muy pocos consigueron sacar algún punto. Después de la derrota ante el Getafe B, el equipo dejó de puntuar en 5 de los 29 partidos restantes, lo que ayudó al equipo del Barrio del Pilar a hacerse un hueco en la parte alta de la tabla y conseguir meterse en el playoff de ascenso a Segunda B.

'Playoff' de ascenso

Cuarta ocasión en la que el equipo rojinegro lograba llegar hasta tan lejos, pero en ninguna de las anteriores el equipo consiguió disputar la final del playoff.

El Adarve consiguió meterse por primera vez en su historia en una final de de ascenso a 2ªB. Tras eliminar al Villafranca y al Tarazona, el Atlético Malagueño, filial del Málaga CF, sería su último rival en el camino por llegar a la división de bronce.

El partido de ida en el Vicente del Bosque tuvo de todo y el control del balón durante gran parte del partido fue del equipo madrileño. Pero el gol no llegó hasta tres minutos antes del final. Álvaro aprovechó un centro de córner de Gianni para estrenar el marcador. Parecía una renta cómoda, pero en el descuento, un saque de banda envenenado lo remató Olmedo, para conseguir el 2-0 definitivo.

La afición madrileña enloqueció al ver más cerca el sueño del ascenso, algo histórico. Pero quedaba la vuelta en la Ciudad Deportiva de la Federación Malagueña. El partido tenía mucha tensión en el césped y en la grada. El Atlético Malagueño se adelantaba en la primera mitad, pero gracias a unpenalti, Álvaro ponía al Adarve con pie y medio en 2ªB.

Sabía que alguna ocasión íbamos a tener. Y aunque no la tuvimos, logramos el gol necesario

Parecía todo decidido hasta que los andaluces consiguieron a la heroica dar la vuelta al marcador. Lograron tres tantos en solo 13 minutos, lo que enloqueció a la grada malagueña y parecía dejar en el olvido la posibilidad de pase del Unión Adarve.

Pese a luchar con uno menos desde el 65, con pocas fuerzas y apenados por el resultado, el hambre y la garra apareció, el lobo logró morder cuando menos se le esperaba. Incluso Luis Gómez, presidente del club, aseguraba que "tuve que marcharme del campo y cuando volví, siendo conocedor del resultado, pensaba que el partido había terminado y que mi equipo se quedaba en Tercera. Y no me creía lo que estaba viendo".

En el minuto 93, Luis Muñoz se hizo un autogol que dejó a Málaga enmudecida y a la gente del Barrio del Pilar incrédulos. Víctor Cea y toda la plantilla lloraron de felicidad por lo que estaba aconteciendo. "Ha sido una de las mejores cosas que he vivido y voy a vivir en el mundo del fútbol", asegura el entrenador.

Tras el partido los futbolistas no dudaron en intentar rapar la cabeza de su entrenador: "Me hicieron dos trasquilones que pese a que me corté el pelo, siguen viéndose", relataVíctor.

Próxima temporada

El club ya está trabajando para intentar sacar el colchón económico necesario, necesitan unos 200.000 euros, para tratar de quedarse en la división de bronce. Pero aun así, el presidente confía en que no habrá demasiados cambios en la plantilla. "Llegamos como los candidatos al descenso. Los retos nos ponen mucho, pero intentaremos mantener la misma plantilla para la próxima temporada e intentar cambiar nuestra candidatura (al descenso) durante el paso de los partidos".

El Adarve consiguió, a la cuarta, hacer historia, hacerse un hueco en la división de bronce con humildad y sabiendo de dónde vienen. Ahora toca mirar al futuro e intentar mejorar la capacidad económica del club para mantener la categoría. El equipo rojinegro aullará por primera vez en la Segunda división B.