Contador, Evans, Leipheimer, Valverde, Rasmussen, Vinokourov
Todos los protagonistas del Tour: Contador, Evans, Leipheimer, Valverde, Rasmussen, Vinokourov. 20MINUTOS.ES

La edición del Tour de Francia 2007 es, posiblemente, una de las más agitadas de los últimos años, aliciente añadido para darle más valor al triunfo final de Alberto Contador, ciclista español del Discovery de tan sólo 24 años de edad, y con seis ciclistas españoles entre los diez primeros.

Pero todo esto comenzó con una primera semana, poco propicia para las siestas vespertinas y más propia de tensiones en alta montaña. En cambio, en esta ocasión, las caídas de los corredores se convirtieron en protagonistas indiscutibles en el transcurso de los días, como fue el caso del primer líder, Cancellara.

Los grandes sprinters, presentes en la ronda gala, tenían que superar el gran kilometraje, con el dolor añadido de los accidentes en la disputa de los finales de etapa, o bien por caídas aisladas. Ejemplo el de McEwen , que se adjudicó la primera etapa y luchó otras tantas.

Otros como Freire, se las veían canutas para superar los días (tuvo que abandonar por un forúnculo), con las molestias arrastradas desde antes de que comenzara el Tour.

Pero el más perjudicado fue Vinokourov, que perdió 1:20 en la quinta etapa y quedó gravemente dañado.

Valverde empezó bien, pero se desinfló

Alejandro Valverde llegaba al Tour con muchísimas aspiraciones de conseguir la victoria final en los Campos Elíseos y vimos dos caras de él. El murciano, con un equipo preparado completamente para él, arruinó todo sueño francés al perder 6 minutos en la contrarreloj de Albi.

Previamente, el ciclista español dejaba muy buenas sensaciones en dos etapas consecutivas de Los Alpes. La primera en una gran exhibición de Rasmussen en la montaña, que le valió el maillot de líder al danés. Y la segunda, el día que se ascendió al Galibier con un Mauricio Soler radiante.

A partir de ahí, Valderde sufría etapa tras etapa, seguramente condicionado por la cantidad de minutos excesiva perdidos en la fatídica 13ª etapa. En Los Pirineos, sólo pudo aguantar el 'chaparrón'.

La montaña no pudo con dos

El gran beneficiado de la montaña fue Alberto Contador, junto con el danés Rasmussen. Ambos dos, demostraron ser los más fuertes cuando la carretera ganaba pendiente.

Fueron momentos brillantes, propios del ciclismo clásico, en el que los aspirantes retaban una y otra vez al líder, por aquel entonces Rasmussen. En la memoria quedarán las subidas a Plateau de Beille, donde Contador le ganó la batalla al danés. Y la posterior venganza de Rasmussen en la ascensión al Aubisque.

El dopaje, mal compañero de viaje

Nuevamente salpicó al Tour el dopaje. Esta vez, uno de los elegidos fue Vinokourov, que dejó perplejo a todo el mundo por haber sido uno de los intachables de los últimos años. Aún así, tampoco sorprendió en exceso por protagonizar espectaculares resurrecciones sobre dos ruedas.

Además, Moreni, Sinkewitz, y, el líder, Rasmussen, Este último, pese a no ser acusado de dopaje, fue excluido por su equipo de la ronda gala cuando iba líder, al haber mentido sobre su paradero al saltarse varios controles sorpresa antidoping.

Al final, ganó el español

El desenlace del Tour, con el abandono de Rasmussen, tenía pinta de mostrarse descafeinado. Pero la contrarreloj de Angulema hizo renacer la emoción por el deporte de las dos ruedas, al mostrar su mejor cara. Contador, Evans y Leipheimer, los tres primeros clasificados del Tour, dieron un recital de esfuerzo y de espectáculo al disputarse la ronda gala en menos de medio minuto. Diferencias que han señalado a la presente edición, como la tercera más ajustada de la historia.

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