Simon Pagenaud
El francés Simon Pagenaud durante las 500 millas de Indianápolis. IndyCar Media

Simon Pagenaud confirmó la superioridad que había mostrado durante la última semana (salía desde la pole y no había bajado de los 5 primeros puestos en todos los libres) al ganar por primera vez las 500 millas de Indianápolis. El francés se impuso a Alexander Rossi y al japonés Takuma Sato, en un final no apto para cardíacos. Han tenido que pasar 99 años desde la última vez de un francés conquistando el óvalo más famoso del mundo.

La carrera estuvo plagada de incidentes. El novato Colton Herta sufrió una rotura mecánica cuando apenas llevaba 3 vueltas al mítico óvalo, mientras que Kyle Kaiser, el piloto que corría con el escudo de River Plate en su coche y que había dejado a Fernando Alonso sin carrera,

Los boxes no estuvieron exentos de lío. El veterano Helio Castroneves se tocó con James Davison cuando ambos entraban para repostar, toque por el que el brasileño fue sancionado. También uno de los grandes protagonistas de la carrera, Alexander Rossi, tuvo un moemnto de infarto, cuando la manguera de combustible no entraba y casi le obligan a abandonar.

Pero el gran incidente llegó en la recta final. Mientras Rossi intentaba remontar posiciones (con bronca incluida al español Oriol Servià, que le estorbó), por detrás Sebastien Bourdais y Graham Rahal se tocaban. El francés no vio que el estadounidense le estaba ganando la posición y el ligero toque propició un accidente en cadena que obligó a la bandera roja. El enfado de Rahal con Bourdais por el incidente estaba totalmente justificado.

Tras la bandera roja que dejó este incidente, la carrera se resolvió al 'sprint' de poco más de 20 vueltas. Ahí fueron protagonistas Simon Pagenaud, Alexander Rossi y un invitado sorpresa, un Takuma Sato que aprovechó la última resalida para presentar su candidatura.

Los constantes intercambios entre Rossi y Pagenaud se resolvió al final a favor de este último, gracias a un momento crítico: se puso primero en la última vuelta y evitó que le ganase el rebufo en la curva 3, la más propicia para hacerlo. Francia vuelve así a una victoria que se les había acabado desde hacía más tiempo que el Tour de Francia o Roland Garros: hay que remontarse a 1920, cuando Gaston Chevrolet, hermano del fundador de la marca de coches, conquistó el óvalo.

Oriol Servià acabó muy atrás, 22º y con vuelta perdida. Su undécima participación en el óvalo no ha sido tan buena como esperaba, si bien sabía que sus opciones eran escasas.