Copa del Rey de rugby
El rey Felipe VI celebra con los jugadores del Silverstorm El Salvador su victoria en la Copa de S.M. el Rey tras derrotar al VRAC Entrepinares EFE

La final de la Copa del Rey de rugby, que ha presidido Felipe VI, ha reunido a 25.000 espectadores en el estadio José Zorrilla, en lo que supone un récord de asistencia a este deporte en España, y ha congregado en el palco vallisoletano a numerosos políticos.

Felipe VI, acompañado de la vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría; del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez; y del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, han presenciado la final, que ha enfrentado al El Salvador y al VRAC, dos equipos de Valladolid que han conseguido llenar las 25.000 plazas del aforo del Estadio José Zorrilla.

Más de tres horas antes del partido, cientos de personas ya acudían al estadio de fútbol para presencial la final con faldas escocesas, con las que se identifican los aficionados del VRAC Quesos Entrepinares, pinturas de guerra en la cara y muchas ganas de presenciar un partido único que enfrentaba a los dos equipos de la ciudad.

En una entrada al estadio sin incidentes, miles de personas, aficionados y curiosos, han llenado prácticamente la totalidad de las gradas.

Autoridades

En el palco de autoridades, los primeros en acudir al estadio han sido el anterior alcalde de Valladolid, el 'popular' Javier León de la Riva, y el secretario general del Partido Socialista de Castilla y León, Luis Tudanca, que se han dejado ver una hora antes del inicio del partido.

Otros políticos que no se han querido perder el espectáculo han sido la ministra en funciones de Agricultura, Isabel García Tejerina y el presidente de la Junta de Castilla y León.

A diez minutos del comienzo, Felipe VI subía las escaleras que daban acceso a su localidad en el palco, ovacionado por los miles de personas, a quienes ha saludado alegremente.

Ya todos en sus asientos, el rey, Sáenz de Santamaría y Sánchez han guardado un minuto de silencio por las víctimas del derrumbamiento de Tenerife y los graves terremotos de Ecuador y Japón. Un sentido homenaje que ha precedido a uno de los momentos más memorables del partido, cuando por la megafonía del estadio ha sonado el himno nacional.

Ya finalizado el partido, el rey ha bajado al terreno de juego para entregar el trofeo a El Salvador, que se ha impuesto por 13-9 al VRAC, campeón en 2015.