Ricky Rubio
Ricky Rubio, durante el partido ante los Heat de Miami. REUTERS

La experiencia y acierto en los últimos segundos del partido del alero LeBron James y el escolta Dwyane Wade permitió a los Heat de Miami ganar por 103-101 a los Timberwolves de Minnesota, que tuvieron al base novato español Ricky Rubio como el gran protagonista del espectáculo deportivo. Rubio en su tercer partido como profesional dio toda una lección de baloncesto espectáculo ante el equipo favorito para ganar el título de liga como son los 'Beach Boys' de Miami, que con sus 'Big Three' encontraron la forma de quitar un triunfo a los Timberwolves.

Wade logró la canasta decisiva a cuatro segundos del finalWade fue el verdugo, que con 4,6 segundos para concluir el tiempo reglamentario anotó la canasta que iba a ser la decisiva después que el pívot Anthony Tolliver cuatro segundos antes había fallado el segundo tiro de personal que pudo cuando menos haber forzado la prórroga. James, que le dio el saque perfecto a Wade para la canasta del triunfo, volvió a ser la gran figura del Heat al conseguir un doble-doble de 34 puntos, 10 asistencias, ocho rebotes, cuatro recuperaciones de balón y un tapón para celebrar su 27 cumpleaños.

Wade, que sigue con problemas en un pie, no tuvo su mejor toque de muñeca durante todo el partido, dado que falló 11 de 19 tiros de campo, pero al final iba a conseguir la canasta decisiva que mantuvo invictos al Heat (4-0), empatado con los Thunder de Oklahoma City como las mejores marcas de la NBA.

El ala-pívot Chris Bosh consiguió 20 puntos, nueve rebotes y cuatro asistencias para ser también importante en la victoria del Heat, que tuvo de nuevo como nota positiva la aportación que hizo el base novato Norris Cole, que mantuvo un gran duelo con Rubio. Cole no brilló como el jugador español, pero consiguió 12 puntos para ser el cuarto jugador del Heat con dobles dígitos, aportó cuatro asistencias y recuperó dos balones para seguir con la proyección de ser el futuro base titular del equipo.

El base novato fue el único que pudo hacerle algo de sombra a las genialidades de Rubio que iba a ser sin discusión la gran figura individual en cuanto al baloncesto espectáculo que generó el delirio entre los seguidores de los Timberwolves, a pesar que al final el equipo no pudiese conseguir el triunfo.

Rubio jugó 31 minutos, el entrenador Rick Adelman ya lo tiene a la puerta de la titularidad, anotó 12 puntos (4 de 7 tiros de campo, incluidos 2-2 de triples, y 2-3 desde la línea de personal), dio 12 asistencias, cogió 6 rebotes, recuperó un balón y su asignatura pendiente fueron las cinco perdidas que tuvo. Junto a Rubio, los otros cuatro reservas que sacó Adelman consiguieron dobles dígitos, encabezados por el ala-pívot Anthony Randolph que logró 14, Ellington llegó a los 11, mientras que Tolliver y Williams lograron 10 tantos cada uno.