Griezmann
Griezmann, en acción contra el Espanyol. EFE

Un penalti transformado por Griezmann alivió la tarde al Atlético de Madrid, inferior al RCD Espanyol durante buena parte del duelo que midió a ambos en el Wanda Metropolitano. El tanto del francés y la seguridad de Oblak fueron las mejores noticias en un triunfo sudado que deja a los rojiblancos con los mismos puntos que el líder, el FC Barcelona, a falta de su partido de esta jornada contra el Celta.

El comienzo del partido fue un espejismo, con una fuerte salida del Atlético jugando en campo de un Espanyol que parecía tímido. No tardó sin embargo en estirarse el equipo de Rubi y en desvanecerse la prometedora versión del Atlético. El primer susto serio fue para Oblak y se lo dio Granero, con una suave parábola que salió rozando la cruceta.

Envalentonado de repente, el Espanyol se acabó de soltar en varias contras que lanzaba con inusitada facilidad con un balón largo: una de Leo Baptistao, autopase incluido, y otra de Borja Iglesias, que intentó una vaselina muy lejana y a punto estuvo de sorprender a Oblak. El portero esloveno y el poste, por este orden, frustraron poco después una doble ocasión del propio Baptistao.

Superioridad blanquiazul en mediocampo

El Espanyol basaba su superioridad en el centro del campo, donde juntaba más hombres que el rival. Al Atlético, con sus piezas desconectadas entre sí, le costó cerrar las vías de circulación y sólo hacia el final del primer tiempo disfrutó de sus mejores acercamientos. Con Kalinic desaparecido, Griezmann, que se estaba dejando ver con cuentagotas, apareció antes del descanso con dos disparos que sacó Diego López, el primero tras una dejada de tacón de Correa.

El Atlético avisó al inicio del segundo tiempo con remates de Correa y Thomas, aunque se iba a adelantar de penalti. Granero dio un patadón a Koke y Griezmann transformó la pena máxima con un fortísimo disparo.

El Espanyol trató de reaccionar. El Atlético de entrada replegó bien, pero empezó a defender cada vez más cerca de su área por el empuje del rival, que sin embargo no disfrutaba de ocasiones claras como la que Gelson no supo culminar en el área rival, tras una larga galopada a ninguna parte.