Portugal-Alemania.
Schweinsteiger pelea un balón con Cristiano Ronaldo. REUTERS

Alemania cumplió en Basilea con su historia: la que le exige sólo ganar. La tricampeona europea (1972, 1980 y 1996) apareció por fín -para desgracia de Portugal- en el torneo tras una primera fase discreta para acceder a semifinales.

La actual Alemania no tiene la calidad que hubo en otras épocas con Beckenbauer, Müller o Matthäus, pero mantiene sus señas de identidad: son competitivos, trabajan y nunca se riden.

Ballack le ganó la partida a Cristiano Ronaldo, que jugó con cuentagotas
Ante la temida Portugal de
Cristiano Ronaldo completó su mejor partido. Su fútbol no fue vistoso, sí efectivo. Con gran oficio, los alemanes aguantaron a los exiquisitos puntas lusos en los compases iniciales y pegaron primero sin piedad gracias a Schweinsteiger, quien aprovechó una jugada personal de Podolski (m. 22).

Luego, Alemania machacó a los portugueses explotando una de sus grandes virtudes: el juego aéreo. Así llegaron sus dos siguientes goles, obra de Klose (m. 25) y Ballack (m. 60).

Portugal sólo albergó alguna esperanza cuando Nuno Gomes (m.39) acortó distancias tras una acción individual de Cristiano Ronaldo cuando el marcador era de 0-2 y en el arreón final con el tanto Hélder Postiga (m. 86).

Ficha técnica:

2 - Portugal: Ricardo; Ferreira, Carvalho, Pepe, Bosingwa; Moutinho (Meireles, m.31), Petit (Hélder Portuiga, m.73); Deco, Cristiano Ronaldo, Simao y Nuno Gomes (Nani, m.67).

3 - Alemania: Lehmann; Fiedrich, Mertesacker, Metzelder, Lahm; Schweinsteiger (Fritz, m.83), Rolfes, Ballack, Hitzlsperger (Borowski, m.73); Klose (Jansen, m.89) y Podolski.

Goles: 0-1, m.22: Schweinsteiger. 0-2, m.26: Klose. 1-2, m.40: Nuno Gomes. 1-3, m.61: Ballack. 2-3, m.87: Hélder Postiga.

Árbitro: Peter Frojdfeldt (SUE). Mostró tarjeta amarilla a los portugueses Petit (m.25), Pepe (m.60) y Hélder Postiga (m.90) y a los alemanes Friedrich (m.47) y Lahm (m.49).

Incidencias: primer partido de cuartos de final de la Eurocopa 2008 disputado en el estadio de St.Jakob Park en Basilea ante 39.374 espectadores. El césped, sustituido en los días previos al partido, presentaba buenas condiciones.